Ciencia y tecnología

La misión Mars Science Laboratory con el instrumento español REMS a bordo

madri+d | Martes 06 de diciembre de 2011
La misión Mars Science Laboratory ha partido rumbo a Marte  Uno de los instrumentos fundamentales en esta misión es la estación medioambiental REMS (Rover Environmental Monitoring Station), liderada por el Centro de Astrobiología  Consejo Superior de Investigaciones Científicas – Instituto Nacional de Técnica Aerospacial (CSIC-INTA)

El pasado sábado 26 de noviembre, a las 16:02 hora local española, desde el Kennedy Space Centre (Cabo Cañaveral, Florida), ha sido  lanzada, rumbo a Marte, la misión Mars Science Laboratory (MSL) a bordo de un cohete ATLAS V. Su objetivo es posar sobre la superficie del Planeta Rojo el vehículo Curiosity (bautizado así por votación popular), la tercera generación de vehículos todo terreno que la NASA envía a Marte.
Curiosity está diseñado para explorar la superficie del Planeta Rojo durante al menos un año marciano (686 días terrestres). La intención de la misión MSL es llevar a cabo análisis sobre el terreno de tipo físico, químico y meteorológico. Con ello se pretende, entre otras cosas, determinar e inventariar los elementos de la vida, identificar trazas biológicas e interpretar procesos geológicos y climáticos.

Uno de los instrumentos fundamentales en esta misión es la estación medioambiental REMS (Rover Environmental Monitoring Station), liderada por el Centro de Astrobiología (CSIC-INTA). Su objetivo es monitorizar las condiciones ambientales sobre la superficie de Marte. Estas medidas están estrechamente relacionadas con tres de las metas de MSL: verificar el potencial biológico de la zona explorada, investigar los procesos planetarios que ocurren en su superficie y que influyen en su habitabilidad, y caracterizar los niveles de radiación que llegan a la superficie de Marte.

REMS, junto con los demás instrumentos del Curiosity, ayudará a conocer las condiciones que se dan en la superficie y en los primeros centímetros del subsuelo. Analizando la temperatura, la posibilidad de existencia de agua líquida y el nivel de radiación ultravioleta, se obtendrá datos para evaluar si puede desarrollarse algún tipo de microorganismo en ese ambiente.

El lugar sobre sobre el que se ha posado el Curiosity se ha elegido cuidadosamente. Se trata de Gale, un cráter de unos 150 km de diámetro con un montículo central de 5 km de altura. Se ha seleccionado porque se cree que en él podrá leerse gran parte de la historia geológica de Marte, además de presentar huellas que parecen indicar que pudo haber sido un lago.