Metro de Madrid está desarrollando una campaña de responsabilidad corporativa para fomentar que los usuarios cedan los ascensores y asientos reservados a las personas que más lo necesitan.
Hasta ahora, las señales indicativas que apelaban al civismo de la gente no llamaban demasiado la atención. Por ejemplo, a pesar de que
cada coche del ferrocarril metropolitano cuenta con tres asientos reservados, con que una persona ocupase estas plazas, como las pegatinas están en la zona baja de los cristales, la iconografía quedaba oculta, lo que acababa de facto con el respeto a estas atenciones.
Para tratar de revertir esta situación, la compañía inició
una estrategia de responsabilidad corporativa, respondiendo a las demandas de numerosos colectivos sociales. Consiste
en promover en castellano e inglés la cesión de las instalaciones de uso preferente a personas con mayor necesidad de ellas. Juan Carlos Galindo, responsable de Relaciones al Cliente de Metro, explicó a
Madridiario que "hay que apelar y reforzar la conducta positiva de los viajeros, invitándolos a ser cívicos con la sociedad".
La primera fase ya está en marcha. Este paso inicial consiste en tres programas diferentes de señalética. El primero, cuya aplicación está en marcha, supone
la instalación de pegatinas más grandes y claras junto a los asientos reservados en cristales y paramentos de los 2.300 coches de la red. Como apoyo hay una segunda intervención que se encuentra en período de pruebas en la línea 3. Consiste en la instalación de
indicativos en algunos de los paneles informativos que hay sobre los asientos, en los que habitualmente se ven los recorridos que realizan estos trenes que recorren las entrañas de Madrid.
El móvil como 'walkman'
La tercera acción, ya aplicada, se centra en los ascensores. Metro ha instalado
pegatinas informativas dentro de 500 elevadores y junto a las entradas de los mismos para que los usuarios cedan su uso a ancianos, embarazadas, padres con niños, personas con carritos y discapacitados de diversos tipos. Los técnicos de la empresa estudian nuevas medidas de acción. Algunas inminentes, como
la mejora de la señalética relacionada con el uso de escaleras mecánicas y teléfonos móviles. Tampoco se descarta que los asientos reservados estén diferenciados por color o modelo, aunque esto supondría una previsión y una inversión que, actualmente, no se contempla.
La asociación de amigos del Metro, Andén 1, ya realizó
un comunicado apelando al civismo de los viajeros. Denunciaban que se está extendiendo el uso del móvil como aparato de música sin auriculares, lo que afecta al común de los viajeros.