La Comunidad de Madrid, a través del Consorcio Regional de Transportes, iniciará la próxima semana las obras de superficie del intercambiador de Avenida de América. La intervención concluirá en 20 meses y costará en total 40 millones de euros.
Más vale tarde que nunca. Cuatro años después de lo previsto, a causa de la crisis, el Gobierno regional inicia las obras estructurales de mejora del intercambiador de Avenida de América, la única infraestructura de estas características que no quedó bloqueada por
la negativa de los bancos a dar crédito a las empresas encargadas de las reformas. Los trabajos durarán 20 meses, se dividirán en dos fases y costarán 40 millones de euros (4 la primera y 36 la segunda etapa, respectivamente). La organización del proyecto evitará que el intercambiador tenga que suspender su actividad.
Hasta ahora, solo se habían iniciado, dentro de la primera fase, reformas interiores. Según fuentes de la Consejería de Transportes consultadas por
Madridiario, desde
el mes de julio se están sustituyendo las escaleras mecánicas interiores de la infraestructura por otras más anchas, rápidas y de menor pendiente. Esta medida
mejora su capacidad, los tiempos de transbordo y la accesibilidad al intercambiador, que se renovará íntegramente. También se están realizando las excavaciones para ejecutar cinco nuevas escaleras de emergencia para mejorar la seguridad del complejo.
La intervención que se inicia el 28 de noviembre supondrá
afecciones en el tráfico de entrada y salida de la A-2, y el traslado de la parada de la acera de la avenida que hace esquina con las calles de Francisco Silvela y Pilar de Zaragoza, porque va a comenzar a crearse la nueva salida que tendrá el intercambiador, cuyos trabajos previos comenzaron hace una semana. La primera etapa de las obras llegará a su punto álgido en el mes de enero, cuando comenzará la mejora de la ventilación natural del segundo nivel subterráneo. En este momento,
parte de los autobuses que concluían líneas en sus dársenas,
trasladarán sus cabeceras a la superficie hasta que concluyan las obras.
En la segunda fase, el proyecto contempla la construcción de las escaleras de emergencia antes citadas, la mejora de las conexiones con el Metro, la creación de
una nueva rampa de acceso al aparcamiento y otra de salida desde el nivel -1, y la reforma integral de las instalaciones y la climatización. También se mejorarán las zonas comerciales de los niveles -1 (la planta de autobuses de media y larga distancia) y -3 (la entrada al Metro).
El Gobierno regional instalará nuevos aireadores para la salida de humos. Instalará
mamparas en las islas entre las dársenas que separarán físicamente la zona de espera de los viajeros con los autobuses, como ya ocurre en los intercambiadores de Moncloa y Príncipe Pío. Por último,
rehabilitará el edificio de acceso y el de la plaza. Todas las actuaciones comentadas supondrán, aparte de las mejoras anunciadas, un incremento de la superficie del intercambiador de entre 6.000 y 8.000 metros cuadrados, debido a las nuevas rampas de acceso al intercambiador.
El intercambiador de Avenida de América cuenta con 36 dársenas y 47.850 metros cuadrados de superficie, y es
utilizado diariamente por 215.000 viajeros de 13 líneas interurbanas de autobús, 12 líneas de la EMT y cuatro de Metro, así como las líneas de largo recorrido. Además, tiene un aparcamiento público de 392 plazas para residentes y otras 253 plazas de rotación.