Según su declaración, en ocasiones contradictoria, parte del dinero que se recogía de los miembros de la organización se lo enviaban a la cárcel en la que cumple condena por un delito de robo y violación al supuesto fundador de los 'Latin King' en España, Eric Javier Jara Velastegui, conocido como 'el Padrino' o 'King Wolverine', de quien dijo que "transmitía ordenes" desde prisión a través de José Fabricio, conocido como 'King Baby Black' o 'el Príncipe'.
"Yo entré en los 'Latin' porque no me gustaba el maltrato que recibían los latinos por parte de los españoles y marroquíes, y mi función era investigar las faltas que habían cometido los miembros de la organización, y en las reuniones se decidía si a estas personas se les sancionaba o no", agregó.
Durante la sesión, la fiscal le preguntó en dos ocasiones distintas por los nombres de sus agresores y de las personas que hacían de "intermediarios" entre 'el Padrino' y la agrupación. "No quiero decir los nombres, sigo recibiendo amenazas y tengo miedo a las represalias", señaló el testigo. En ese momento, el presidente del tribunal le indicó, amablemente, que tenía la obligación de declarar los nombres, a lo que el testigo respondió que el enlace entre Eric Javier y la banda también era 'King Rocco', Carlos Enrique Z.M., y que no se acordaba de los demás nombres. Sobre el funcionamiento de la sección femenina de la organización, afirmó que en una ocasión había escuchado decir a unas 'Queens' que habían pegado "bofetadas" a una joven.
Rezos por el fundador de la bandaEste testigo, que entró en la agrupación "con 13 años" en su país, Ecuador, aseguró que en España estuvo dentro de la organización "unos seis meses", y añadió que ha sufrido tres agresiones de los Latin cuando empezó a alejarse de la misma. "Me metieron en un callejón y me pegaron en la boca, en el pecho y en la cabeza, porque decían que yo era un Ñeta", relató en el plenario. "Mi madre y mi padre han sido amenazados porque yo me fuera de la banda", sentenció.
Además, destacó que cuando un miembro cometía una falta "le hacían una pared", que consiste en que "la persona sancionada se para en un pared y los demás le empiezan a pegarle durante un minuto". "También vi imágenes de un video de Ñetas, para conocerles más y, cuando fuéramos a Majadahonda, ir a por ellos", indicó el declarante, quien aseguró que en una ocasión se desplazó a este pueblo de Madrid para pegar a los Ñetas, hecho que no llegaron a cometer porque les detuvo la Guardia Civil.