Sucesos de Madrid hoy

Carcaño mantiene en el juicio que mató a Marta del Castillo con un cenicero y que no la violó

MDO/Efe | Martes 18 de octubre de 2011
Miguel Carcaño, en su primera declaración en el juicio por la muerte de Marta del Castillo, ha vuelto a la primera versión que dió a la Policía tras la desaparición de la joven. Según ha dicho ante el tribunal que lo juzga, mató a Marta golpeándola en la cabeza con un cenicero en un arrebato de celos. Fue él solo. Sus amigos Samuel y El Cuco, entonces menor de edad, le ayudaron a deshacerse del cuerpo.

La segunda sesión del juicio de Marta del Castillo ha arrancado, alrededor de las 10.40 horas de la mañana de este martes, con la resolución de las cuestiones previas planteadas este lunes. El presidente del tribunal ha rechazado el recurso de inconstitucionalidad planteado por la familia de la joven, por el hecho de que hubiera dos juicios distintos (al menor en febrero y a los cuatro adultos ahora). Acepta en cambio que el tío de Marta del Castillo adelante su declaración como testigo y lo haga junto a los padres la semana que viene, para así poder asistir antes al juicio como público.

Descarta, sin embargo, incluir como nuevos testigos todos los propuestos por la acusación particular (amigos de Miguel y Marta del Castillo, hermanas de la menor de Camas ex novia de Miguel, los padres de Samuel y el comisario jefe que dirigió la investigación, Manuel Piedrabuena -que también había pedido el abogado defensor de la novia del hermano mayor de Carcaño). El presidente de la sección séptima de la Audiencia Provincial de Sevilla, Javier González Fernández, desestima igualmente las quejas de los abogados defensores de que no habían tenido tenido acceso a las cintas de las escuchas telefónicas en igualdad de condiciones que la Fiscalía.

Durante su declaración, Carcaño ha asegurado que no quedó con ella ese día, sino que fue a buscarla sobre las 17.30 al portal de su casa y que no recuerda quién se puso al telefonillo. Le dijo ella que iba a bajar ya. Vio al padre de Marta, al que admite que conocía, y que el hombre les recomendó que no fueran en moto. Añade que fue en su moto con Marta a llevar unos apuntes a una amiga de ella, y que luego se encontraron con varios amigos en una plaza. Con Francisco Javier, El Cuco, el entonces menor de edad amigo de ambos, quedaron en verse después a las ocho y media de la tarde de ese viernes 24 de enero en el piso de Miguel Carcaño, en la calle León XIII.

Después Marta y él se fueron en la moto a la calle Pureza, en Triana, por petición de ella para var al Cristo de la Esperanza de Triana. La capilla estaba cerrada y de allí fueron al puente de Triana para ver al amigo de Marta con el que ésta había quedado. Eran sobre las ocho. Marta se lo presentó, hablaron unos diez minutos, se despidieron de ese amigo y se fueron al piso de León XIII, dice que con el conocimiento de Marta, puesto que habían quedado allí antes con El Cuco. Dice que llegaron a su piso sobre las 20.25 horas, dejando la moto fuera.

También ha declarado que al entrar se dio cuenta de que estaba su hermano Francisco Javier porque estaba la luz encendida y que Marta no tenía "buen feeling" con su hermano, por lo que él fue a hablar con su hermano al cuarto de éste, que estaba preparándose para irse a su bar a trabajar, y Marta se quedó al margen, sin verse. Dice que él y su hermano hablaron "lo justo". Continúa Carcaño a preguntas del fiscal diciendo que él y su hermano coincidieron en el cuarto de éste apenas "cinco minutos" y que cuando su hermano se fue, él volvió a hablar con Marta, que estaba "entre el salón y la habitación" de Miguel, le dice que Francisco Javier ya se ha ido y empiezan a hablar en un sofá verde, sobre una conversación que tuvieron en internet ella y unos amigos acera de una relación que tuvieron ellos, de "novios", admite, pero por poco tiempo.

Dice que unos amigos de Marta se habían enterado de que ella había tenido relaciones con ella y lo iban diciendo por ahí, y que discutían sobre ese asunto "diez o cinco minutos, no estoy seguro", yendo entre su cuarto y el salón. Añade que Marta le dijo que quería que dejara a la pareja con la que él estaba, la menor de Camas llamada Rocío. Le pregunta el fiscal si es que Marta quería reanudar la relación con él y él asiente, añade que la discusión "se acaloró" y que cogió un cenicero de su cuarto y "con los nervios, no sé qué me pasó, estaba enfadado por decirlo así y le di un golpe, y se cayó al suelo". Añade que se asustó al verla sangrando, y que ella estaba mirando hacia él antes de darle el golpe y que su cabeza cayó hacia el escritorio que está junto a su ventana.

Pinchazos telefónicos

Sigue Carcaño con su versión de corrido. Dice que en ese momento llegó El Cuco, con el que habían quedado, que usaron un tensiómetro para ver si Marta estaba viva, que El Cuco salió y que a los quince minutos llegó Samuel Benítez en un Opel Astra rojo granate que aparcó en la esquina. "No tenía mucha sangre, la sacamos en una silla de ruedas", dice. Eran, asiente a preguntas del fiscal, sobre las 21.15 horas. Llevaron el cuerpo en la silla a lo largo de diez, doce metros hasta el coche, aparcado a la vuelta de la esquina junto a la ventana de Miguel. Entre Samuel y el menor la pusieron en el asiento de atrás, sin taparla, y que Samuel conducía. Los dos amigos se fueron y él volvió a su piso y se quedó allí limpiando.

El tribunal que juzga la violación y muerte de la joven Marta del Castillo, tras resolver las cuestiones previas y oír a algunos de los acusados, escuchará una treintena de "pinchazos" telefónicos a los imputados, entre ellos uno en el que Javier Delgado, hermano del asesino confeso, Miguel Carcaño, le dice que "aguante" porque la Policía "no tiene nada". En otro de los "pinchazos", Delgado habla con un amigo tras la detención de Miguel y le dice: "Este tonto se ha buscado dos subnormales para que le ayuden", en aparente referencia al menor apodado 'el Cuco', que ya fue juzgado por los mismos delitos en el Juzgado de Menores, y a Samuel Benítez, acusado de ayudarle a deshacerse del cuerpo de Marta.

"Esto ha saltado antes de lo previsto", dice Delgado en otra de las conversaciones intervenidas. La defensa asegura que se trata de frases hechas y sacadas de contexto y ha pedido al tribunal que declare la nulidad de las escuchas telefónicas porque, a su juicio, el juez de instrucción no las fue escuchando ni valorando ni citó a las partes para escucharlas, por lo que el proceso se hizo sin las debidas garantías. El abogado de los padres de Marta ha pedido que se reproduzcan una treintena de "pinchazos" realizados entre el 30 de enero de 2009 y 8 de marzo, en uno de los cuales Delgado dice a su hermano: "No te saltes ni un semáforo, lleva siempre el casco" y "Deja pasar el tiempo, tú tranquilo que no te pueden enmerdar".

Durante los 21 días transcurridos entre la desaparición de Marta y la detención de Carcaño, la Policía interceptó varias conversaciones entre los hermanos, en una de las cuales Carcaño le dice a Delgado. "No puedo más, me están presionando" y su hermano mayor le responde: "Tú aguanta". También existen conversaciones de Samuel Benítez, presunto cómplice de la desaparición, en una de las cuales dice a un amigo: "El hermano del Migue está involucrado".