MDO | Viernes 14 de octubre de 2011
La Comunidad de Madrid ha autorizado esta semana la emisión de deuda pública por valor de 100 millones de euros. La orden, publicada en el Boletín Oficial de la Comunidad del 10 de octubre, establece las condiciones en las que se fija la emisión, que se hará en bonos a dos años con un tipo de interés del 4,25 por ciento.
Esta emisión de deuda se enmarca dentro del acuerdo alcanzado por el Consejo de Ministros del pasado 10 de junio, que autorizaba a la Comunidad a realizar operaciones de préstamos en el exterior y una o varias emisiones de deuda pública a largo plazo hasta un importe máximo de 2.041.732.350 euros. "Son operaciones que demuestran la buena salud de la economía madrileña -han explicado fuentes de la Consejería de Economía y Hacienda-, porque eso indica que la economía está saneada y que los mercados confían en ella".
La orden de la Consejería de Economía especifica que se trata de una emisión de bonos a dos años con un tipo de interés fijo del 4,25 por ciento por un importe total de 100 millones de euros. "Dadas las condiciones actuales del mercado de Deuda Pública -explica el texto publicado en el BOCM- se considera conveniente que la Comunidad de Madrid proceda a realizar una emisión de bonos a dos años a tipos de interés fijo".
La medida, que tiene como objetivo inyectar liquidez a las arcas de la Comunidad, se produce en la misma semana en que dos de las tres agencias de calificación de riesgo que controlan este mercado -Fitch y Standard & Poor´s- se hayan pronunciado a la baja sobre la situación de las finanzas madrileñas. La primera de ellas, en concreto, rebajó este lunes su calificación para la Comunidad de Madrid desde AA a AA-.
Este viernes, ha sido Standard & Poor´s que ha rebajado la calificación de solvencia del Reino de España, decisión que en los próximos días podría arrastrar también a la Comunidad de Madrid. Esta rebaja a nivel nacional, precisamente, ha sido el argumento que ha empleado el consejero de Economía, Percival Manglano, para justificar la pérdida de confianza de la economía madrileña. "Si se rebaja la nota española, es lógico que ese riesgo se traslade también a las comunidades autónomas", explicó a principios de esta semana.