Opinión

Desequilibrios territoriales

Juan Luis Martín Sierra | Viernes 14 de octubre de 2011
Recientemente, el Presidente del Consejo Económico y Social de Madrid, Francisco Cabrillo, junto con el Consejero de Economía y Hacienda, Percival Manglano, presidieron el acto en el que se presentó el Informe Económico y Social de la Comunidad de Madrid 2010 como si se tratara de un trabajo del Gobierno en lugar de un trabajo independiente.

El Presidente del CES y el Consejero de Economía y Hacienda convirtieron la presentación del Informe 2010 en un acto de autobombo y propaganda política, poniendo de manifiesto, sin pudor alguno, la quiebra del principio  de independencia y objetividad que deben presidir las actuaciones del Consejo Económico y Social.

A juicio de UGT-Madrid, el Informe, de manera sesgada, resalta los datos positivos, minimiza los negativos, escamotea otros relacionados con justicia, medio ambiente, sanidad, etc., y lo que es más importante, no considera a la Comunidad de Madrid como una autonomía con realidades territoriales, económicas y sociales distintas, esquivando con ello las responsabilidades políticas inherentes a un gobierno autonómico: cohesionar y vertebrar el territorio, corrigiendo los importantes desequilibrios existentes entre comarcas y localidades que conforma nuestra Comunidad Autónoma.

Por el contrario, el Informe Económico y Social 2010 se refiere básicamente a la Comunidad de Madrid en su conjunto, apareciendo en escasas ocasiones datos desagregados de dicha autonomía. Esta ausencia es total, al menos, en los capítulos económicos. A pesar de que los diferentes territorios y comarcas de esta autonomía están sufriendo la crisis actual de forma muy diferente, con consecuencias económicas y sociales también muy distintas.

Es decir, se elude la principal competencia de la política regional, aquella que es responsabilidad exclusiva de Esperanza Aguirre y no puede echar balones fuera culpando a otro gobierno.

Una información económica desagregada (hasta donde pueda llevarse) aumentaría el rigor, relevancia y atractivo del Informe anual del CES sobre la Comunidad de Madrid, pues en los pueblos y comarcas tendrían el indudable interés en comparar cómo evoluciona su territorio respecto al conjunto de la autonomía.

Existen por otra parte, claras diferencias de niveles de desarrollo, y se trata de detectarlas para así lograr reducirlas. El Informe debería, pues, recoger lo datos básicos de todos y cada uno de los municipios de Madrid y describir los rasgos socioeconómicos esenciales de las principales comarcas.

La dimensión territorial en la Comunidad de Madrid es muy relevante, pues se trata de la autonomía y provincia con mas densidad de población de España, nueve veces sobre la media nacional (806 habitantes/km2 frente a 90 de España).

Pues bien, a modo de ejemplo, entre 2000 y 2010 la superficie construida en nuevas viviendas supuso el 0,15% del total nacional de España (505.000 km2), mientras que en la Comunidad de Madrid (8028 km2), dicha construcción se acercó al 1% del territorio. Desde UGT entendemos que resulta necesario optimizar las decisiones que afectan al desarrollo de Madrid teniendo en cuenta el impacto territorial de las mismas.

Con un análisis territorial de Madrid las decisiones sobre el destino del suelo, los planes de industrialización o las grandes infraestructuras, que con tanta frecuencia adopta el gobierno de Madrid, podrían racionalizarse más y mejor y es necesario para tal fin conocer, no sólo las líneas básicas de la estructura productiva de Madrid, también los rasgos determinantes de su estructura territorial.

En definitiva, el intervencionismo político, la falta de objetividad y rigor en los informes anuales de CES, sobre la situación económica y social de la Comunidad de Madrid como territorio con distintas realidades y nivel de desarrollo, hace que carezca de relevancia más allá de los límites de la Comunidad de Madrid.

Juan Luis Martín Sierra.
Secretario de Políticas Sectoriales de UGT Madrid.

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