El Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Arturo Canalda, ha presentado este jueves el Informe Anual correspondiente al año 2010. Alerta sobre la reducción de la edad media de inicio de los jóvenes al consumo habitual de drogas y su incorporación precoz a bandas juveniles.
En el documento se explica que los estupefacientes más habituales entre los jóvenes de entre
14 y 18 años son el
alcohol, el
tabaco, el
cannabis, los
tranquilizantes o las
pastillas para dormir. Según el informe, se ha producido un descenso "importante del consumo de cocaína y éxtasis, así como de sustancias inhalables y una estabilización del consumo de alcohol, tabaco, cannabis, anfetaminas, alucinógenos y heroína".
La sustancias que más temprano se consumen son el tabaco, el alcohol y los inhalables, de la que se empieza a hacer uso entre los
13 y los 14 años. Les siguen la
heroína, los tranquilizantes y el cannabis (14,5 años) y el éxtasis, cocaína, alucinógenos y anfetaminas, que se empiezan a consumir a partir de los 15,5 años. Los chicos consumen mucho más todas las
drogas ilegales que las chicas, mientras que con el alcohol y los tranquilizantes sucede lo contrario.
En cuanto al consumo de drogas legales, el Defensor hace una mención especial a un cada vez más creciente fenómeno del
'botellón'. El informe asegura que, a los 18 años, el
75 por ciento de los jóvenes es consumidor mensual y que el consumo de concentra en los fines de semana.
"El 'botellón' sigue generando muchos problemas para miles de madrileños", ha declarado Canalda. "Es problema, cada vez más popular por su
facilidad de convocatoria, debe ser un objetivo fundamental de actuación para todas las instituciones estatales, autonómicas y locales", ha añadido.
Baja la edad de incorporación a las bandas
En otro ámbito, el informe anual alerta que la edad de
incorporación a bandas juveniles "tiende a reducirse", situándose en este momento entre los
12 y 15 años. En los últimos años han surgido "nuevas formas de violencia juvenil" como la ejercida sobre los padres, el
acoso en las escuelas, el uso de las
nuevas tecnologías para la comisión de delitos, o la ejercida en grupo, señala el documento. El
perfil del miembro de una banda juvenil sería el de una persona con una edad situada entre 12 y 15 años con problemas de
desestructuración familiar, los problemas de
integración en los colegios y el alto absentismo con cuadros de
fracaso escolar.
'Ciberacoso'
Por último, Canalda ha mostrado su "preocupación singular" por el '
ciberacoso', del que asegura es un "fenómeno creciente entre los adolescentes".
El Defensor del Menor se pronunció el año pasado en materia de nuevas tecnologías, cuando consiguió que algunas de las propuestas y recomendaciones del Defensor se vieron plasmadas en la última modificación del Código Penal, como la tipificación como delito del llamado
grooming, conducta consistente en la proposición intencionada de un adulto dirigida a reunirse con un menor de edad con el fin, bien de mantener relaciones sexuales, bien de llevar a cabo actos de
producción de pornografía infantil.
De esta forma, el Defensor pone de manifiesto la necesidad de
tipificar penalmente la apología de la pederastia, entendida como producir y divulgar textos, relatos u obras gráficas que de forma explícita enaltezcan conductas que ya tiene la consideración de delitos contra la libertad e indemnidad sexual de las personas menores de edad.