El consejero delegado de Metro de Madrid, Ignacio González Velayos, ha asegurado este viernes que "no se ha podido acreditar la intervención de ningún directivo" en las presuntas irregularidades y cobros de comisiones denunciadas el pasado mes de julio. El caso que ya costó el puesto a Ildefonso de Matías, director gerente de la compañía.
Durante su comparecencia en la Comisión de Transportes de la Asamblea de Madrid, González Velayos ha indicado que, tras tener conocimiento de las
presuntas irregularidades y cobros de comisiones, se procedió a la apertura de
cuatro expedientes informativos (después disciplinarios) y a retirar las competencias a los trabajadores implicados, todos ellos técnicos de grado medio. De los expedientes abiertos, tres de ellos se encuentran "todavía en fase de instrucción" y el cuarto ha sido archivado porque el trabajador se encuentra jubilado desde el mes de agosto.
"No nos temblará el pulso en tomar las medidas disciplinarias siempre y cuando las actividades resulten confirmadas", aseguró González Velayos a los diputados de la oposición, destacando al mismo tiempo la "prudencia" necesaria al hablar de este asunto por encontrarse en manos de los tribunales. La denuncia la presentó la propia Consejería de Transportes al tener conocimiento de los hechos y, según el responsable público, la compañía está
modificando los sistemas de contratación e impulsando el método de la subasta en los procesos de adjudicación para que no se pueda repetir un caso similar.
Fallos de control
Desde UPyD, su portavoz en la comisión, Loreto Ruiz, subrayó que los hechos denunciados son "la consecuencia de una
deficiencia en la gestión de la empresa" pública. "Creo, además, que no es buena la intervención política en la gestión empresarial", añadió en relación a los
enfrentamientos entre los técnicos de transporte y los cargos políticos del Gobierno de Esperanza Aguirre denunciados por el anterior gerente.
Para Izquierda Unida, según la diputada Marisa Moreno, hay "un fallo importante en los mecanismos de control y de transparencia en cuanto a la gestión en la empresa". José Manuel Franco (PSOE), añadió que en este asunto también hay una
"responsabilidad política" que hay que exigir. "Cuando el propio gerente se va y lo hace diciendo que no quiere ser un obstáculo, hay que explicar qué significa eso", reclamó.