MDO/Agencias | Viernes 16 de septiembre de 2011
Cibeles Madrid Fashion Week ha rendido un emotivo y sentido homenaje a la última colección diseñada por Jesús del Pozo, fallecido el pasado agosto, a los 64 años, en la que se ha podido reconocer perfectamente la mano del creador madrileño.
En la jornada inaugural de la pasarela de la moda española, las últimas creaciones diseñadas por Del Pozo han puesto en pie al público, entre el que se encontraban numerosos rostros conocidos, como la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, los diseñadores Agatha Ruiz de la Prada, Modesto Lomba o Duyos, la concejal Ana Botella o la ex ministra Carmen Alborch, habitual en el vestuario de Del Pozo.
La ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, vestida de Jesús del Pozo, evocó el sentir de muchos de los presentes al señalar que el mejor homenaje que se le puede hacer al diseñador es "vestir sus creaciones", en una emotiva jornada en la que el público se quiso sumar a ese homenaje al aplaudir puesto en pie los últimos diseños del madrileño.
Por otro lado, la inauguración de la pasarela ha corrido a cargo de Roberto Verino. Los diseñadores encargados de abrir la primera jornada de Cibeles Madrid Fashion Week han vuelto la mirada a la naturaleza, con tejidos naturales y ecológicos para los que han encontrado inspiración en las culturas greco-latina y egipcia y en los colores del Mediterráneo.
Turismo ecológico
El cuidado de la naturaleza, el crecimiento sostenible y la ecología son los pilares fundamentales en los que el diseñador gallego se ha apoyado para crear su nueva colección de Primavera-Verano 2011/12.
Roberto Verino ha querido plasmar en este nuevo trabajo una forma diferente de hacer turismo, el ecológico, para tomar contacto con la naturaleza, otras culturas y otras maneras de ver el mundo.
La mañana de la primera jornada de Cibeles acabó con Duyos, que propone prendas ligeras que definen siluetas singulares en un cóctel de colores frescos que abarcan toda la paleta cromática.
Vestidos y faldas confeccionados en crèpe de seda y lana, satén pesado, muselinas etéreas y lanas frías y secas se ciñen al cuerpo femenino en una gama que va del hueso al gris marengo.