Medio Ambiente

Madrid suspende en la calidad de aire

MDO/Agencias | Miércoles 07 de septiembre de 2011
La ciudad de Madrid ha 'suspendido' un estudio del European Environmental Bureau (EEB) en el que se analizaba la calidad del aire de 17 ciudades del continente, al considerar la institución que la capital no se ha "esforzado en mejorar" este aspecto.

El estudio, que lideran Berlín y Copenhague y cierran Roma y Milán, puntúa con un mero 58 por ciento la calidad del aire en Madrid, igualada con otras urbes como Bruselas, Londres o Dusseldorf.

Así, EEB considera que "las medidas oficiales muestran unas claras tendencias descendentes" en las emisiones locales, aunque recoge la denuncia de Ecologistas en Acción de que "la ciudad ha alterado los datos moviendo las estaciones medidoras a puntos menos contaminados".

El portavoz de Calidad del Aire de Ecologistas en Acción, Francisco Segura, ha asegurado este miércoles que el suspenso demuestra "la falta de ambición" de su Ayuntamiento para combatir este problema. También valoró que "hay ciudades que han actuado de forma decidida para frenar la contaminación atmosférica, y ciudades que se lo toman con mucha calma y carecen de ambición", y este último es el caso de Madrid.

Medidas
Junto a la crítica por el movimiento de las estaciones medidoras, el otro punto más criticado en el informe es la carencia de zona de bajas emisiones o prohibiciones para los más altos contaminadores. Según el EEB, "la ciudad no respondió a esta cuestión y la documentación consultada revela que no hay ni están planeadas medidas" en este sentido.

El documento valora de forma neutra el uso de incentivos económicos que el Ejecutivo local emplea para lograr un cambio de hábitos, criticando por una parte que no exista ni peajes de entrada a la ciudad ni ningún tipo de cobro en función del tráfico.

"La ciudad, sin embargo, ha desarrollado una interesante estrategia de aparcamiento, con el Servicio de Estacionamiento Regulado", reconoce el informe, que también valora positivamente otras medidas adoptadas como las pegatinas para identificar a los vehículos no contaminantes o los beneficios fiscales para los coches eléctricos.

"Sin embargo, no hay ningún incentivo para los coches que emiten pocas partículas en suspensión que podría basarse, por ejemplo, en los estándares europeos", advierte el documento.

En la misma línea ambivalente se pronuncia con respecto al impulso por un cambio hacia el uso de la bicicleta en la ciudad. Tras apuntar que la participación de este medio de transporte en la movilidad general es muy bajo (sólo un 0,6 por ciento), la EEB reconoce que se ha hecho un esfuerzo en ampliar los carriles bici y también se ha anunciado un sistema público de alquiler. "Pero su puesta en marcha se ha retrasado y hay restricciones a las bicicletas durante las horas punta", critica a renglón seguido.