Carmen Lanzarot, abogada de profesión pero pintora por devoción, ha pasado media vida buscando la inspiración y el color en Galicia, Cataluña y Madrid. Discípula de Eva Taws, su obra es pura expresión de fuerza con una insólita preocupación por el color y la forma.
Todas sus creaciones se caracterizan por una elegancia compositiva reforzada por la luminosidad del color. Desde su primera exposición en Burgos en 1992, su trayectoria no ha parado de evolucionar en muestras colectivas e individuales. En esta ocasión, el visitante podrá sorprenderse por el equilibrio de cada cuadro con una fuerza arrolladora y una estructura contundente. La exposición estará abierta al público hasta el 20 de mayo todos los días en horario de 11:00 a 20:00 horas.