MDO | Jueves 01 de septiembre de 2011
De todos es sabido que la relación de
Esperanza Aguirre con
Manuel Cobo, delfín de
Alberto Ruiz-Gallardón y hombre fuerte del alcalde cuando toca molestar a su compañera de partido, no es la mejor. De hecho, ni se llevan ni se han llevado nunca. Menos aún, lógicamente, desde que Cobo saliese a la palestra acusando a la líder de los populares madrileños de montar una "gestapillo" (véase, el caso de los espías), para vigilar los movimientos del vicealcalde. Cobo está ahora ingresado en el Hospital de La Paz tras sufrir un
grave accidente de moto. Allí ha recibido la visita de numerosos compañeros de partido. Esperanza Aguirre, sin embargo, no se ha acercado. Preguntada por ello este jueves, la presidenta respondió visiblemente molesta que naturalmente que se ha interesado por el estado del vicealcalde. Ha hablado con el alcalde, con los médicos y con el consejero de Sanidad,
Javier Fernández-Lasquetty, que le mantiene, aseguró, al tanto de cualquier novedad. Según el círculo de la dirigente, acudir al hospital solo habría dado más que hablar a las malas lenguas.