MDO/Efe | Domingo 21 de agosto de 2011
El papa ha agradecido este domingo como deber de justicia y necesidad del corazón que los miles de voluntarios de la JMJ hayan renunciado a participar de manera directa en los actos y celebraciones de la JMJ, como un modo hermoso y evangélico de implicarse: la entrega a los demás de la que habla Jesús.
El papa, que ha sido recibido con gritos de "¡Esta es la juventud del papa!" y ha sido interrumpido en diversas ocasiones con aplausos, les ha pedido que respondan con amor a quien por amor ha entregado por todos. "El Señor transformará vuestro cansancio acumulado -les ha dicho-, las preocupaciones y el agobio de muchos momentos en frutos de virtudes cristianas: paciencia, mansedumbre, alegría, el darse a los demás, disponibilidad para cumplir la voluntad de Dios. Amar es servir y el servicio acrecienta el amor". Esta "cosecha", ha explicado, es de la Iglesia entera, que se enriquece con la aportación de cada uno de sus miembros como "misterio de comunión".
El santo padre les ha reiterado las gracias "muy vivamente" por su "inestimable" servicio, de amabilidad, simpatía y entrega a los peregrinos. Pero "no sólo habéis estado atentos a los peregrinos, sino también al papa", ha subrayado.
Con todo este "gesto entrañable de amor" han hecho realidad, en cierto sentido, las palabras de Jesús: "Si uno quiere ser el primero, sea el último de todos y el servidor de todos" (Mc 9,35). Una intervención que ha concluido con el rezo de un padrenuestro y vivas al pontífice, así como una bendición.
Por su parte, el cardenal y arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco, ha señalado que los voluntarios han constituido un "factor clave" en la preparación de la JMJ y que la propia palabra "voluntarios" es "manifiestamente insuficiente" para poder comprender y expresar su esfuerzo, sacrificio, desprendimiento y el estilo impreso a su comportamiento y servicio prestado.
Rouco, que también ha sido vitoreado por los asistentes, ha destacado su excepcional "calidad humana" y ha considerado que les ha movido el amor: "han querido ser unos verdaderos 'apóstoles' de sus jóvenes compañeros, ¡y lo han logrado!". "La despedida se les hace difícil, ¡se nos hace difícil a todos! Ha oído (el papa) estos días de sus labios juveniles reiteradamente el '¡le queremos!'. Eso es: ¡le queremos, Santo Padre! ¡Bendíganos!", ha concluido Rouco.
Los bebés y el Pontífice
A su llegada al pabellón 9 de IFEMA, el 'papamóvil' se ha detenido en varias ocasiones para que se pudiera acercar al pontífice a varios bebés a los que ha besado y los voluntarios han corrido de un lado para otro para poder verlo una y otra vez. El Papa ha sido recibido, con la canción "Firmes en la fe", a su llegada a la Institución Ferial de Madrid (IFEMA) alrededor de las 17.15 horas por el presidente de IFEMA, José María Álvarez del Manzano, y 12.500 voluntarios -según la organización- en un encuentro tradicional de la JMJ con el que el pontífice quiere acercarse a los jóvenes que han hecho posible que otros muchos puedan participar en las celebraciones.
Entre los voluntarios se encontraban varios matrimonios con hijos que han acercado a sus niños al papa. Antes de su llegada se celebraron actuaciones de los grupos musicales Kilómetro Cero, La Voz del Desierto y Ixcis, Toño Casado y amigos; y dos jóvenes y un matrimonio han dado testimonio de su vida cristiana.
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