El juez ha dejado en libertad con cargos a José Álvaro Pérez Bautista, el joven detenido el pasado martes por querer atentar contra la manifestación celebrada este jueves en protesta por la colaboración de las administraciones públicas con la visita pastoral del papa.
El magistrado de la Audiencia Nacional Fernando Andreu, a instancias del fiscal, ha decretado la puesta en liberad de Pérez Bautista, que se había inscrito como voluntario de la Jornada Mundial de la Juventud y al que imputa un
delito de amenazas que están siendo investigadas por si podrían encajar dentro de los delitos de
terrorismo. Además de fijarle dos comparecencias diarias en la Audiencia, Andreu también ha prohibido al detenido abandonar el país, por lo que se le ha retirado el pasaporte y se le ha ordenado estar localizado en todo momento.
Pérez Bautista, de nacionalidad mexicana, habría reconocido ante el magistrado ser el autor de mensajes emitidos entre los pasados días 9 y 11 a través de un diario digital. Bajo el apelativo BAGMAN 69, el acusado habría dejado mensajes como los siguientes: "Esta es mi lucha. A
matar maricones y cualquier aberración antihumana durante sus manifestaciones en contra de la Iglesia católica"; o también "Soy trabajador de una importante industria farmacéutica en Madrid y puedo hacerme de suficientes
sustancias peligrosas para boicotear las protestas antipapa". Según Pérez Bautista, esas amenazas eran "una broma" para intentar "frenar las adhesiones a la manifestación".
La detención
En el auto, el juez detalla que la Policía averiguó que la dirección IP (número que identifica la conexión de un dispositivo) desde la que se enviaron los mensajes era titularidad del
Centro Superior de Investigaciones Científicas, donde el acusado trabajaba con una
beca de investigación desde hace un año. Al seguir el rastro, la Policía constató que el usuario del único ordenador que tenía esa dirección era Pérez Bautista, que también la tiene instalada en su domicilio de la calle Velázquez.
El 11 de agosto, BAGMAN 69 volvió a escribir un mensaje en el que pedía a la gente que no le diera dinero, sino "fertilizante, nafta, pólvora o cerillo o un mechero" con el "único fin de matar a esos perros maricones en su marcha antipapa". La Policía decidió detenerle ante la "
racional sensación de veracidad en la amenaza y su posible cumplimiento" y ante la inminencia de la celebración de la manifestación.