En la cabecera de la manifestación los convocantes portaron tres pancartas en las que figuran las palabras "Contra la especulación", "En defensa del territorio" y "Por una vivienda digna". Además, entre los lemas de las personas que se dieron cita en este acto reivindicativo, destacan: "Menos urbanizar y más proteger" o "Gobierne quien gobierne".
La marcha, que se desarrolló al mismo tiempo en Madrid, Barcelona, Zaragoza, Murcia, Almería, Salamanca, La Coruña, Santiago de Compostela, Marbella, Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas, pretende concienciar a los ciudadanos de que la corrupción urbanística "supone una amenaza sin procedentes a la democracia que devasta de forma irreversible el territorio, haciendo inaccesible la vivienda para casi todos, sumiendo a la sociedad en la precariedad".
Del Val indicó que para frenar esta situación es necesario elaborar "un plan integral y drástico que elimine todas las figuras legales que favorezcan la especulación, una ley rápida más efectiva contra los abusos urbanísticos y medioambientales y la aplicación de la legislación con sentencias ejemplares".
Asimismo, la coordinadora ciudadana 'En Defensa del Territorio' solicitó a las distintas Administraciones públicas en un manifiesto que aprueben una moratoria general de recalificación, que limiten urbanizar en más del 10 por ciento del suelo urbano existente en cada municipio y la retirada de competencias urbanísticas a los municipios y comunidades autónomas "que promuevan el urbanismo salvaje".
"Nada de esto se está fomentando desde el Gobierno. Las medidas adoptadas hasta ahora son tibias, totalmente insuficientes, son meras pantallas electoralistas y no sirvan para atajar al situación; todo porque los partidos políticos no quieren dejar de financiarse con la construcción y los corruptos no quieren dejar de robar", añadieron los convocantes.