Distritos

Vecinos de Pacífico denuncian la sustitución de una zona verde por edificios

En dos solares propiedad de Metro de Madrid

Ángel Calleja | Miércoles 06 de julio de 2011
Un grupo de vecinos del barrio de Pacífico se ha unido para denunciar que el Ayuntamiento de Madrid quiere construir dos bloques de nueve pisos donde se prometió crear una zona verde. De momento, y ante la negativa del Consistorio a abrir un nuevo plazo de alegaciones, han puesto el caso en manos de un abogado especializado en urbanismo.

El conflicto se debe a la reordenación de las dos parcelas contiguas que Metro de Madrid tiene en el distrito de Retiro y que se hallan delimitadas por las calles Doctor Esquerdo, Cavanilles, Sánchez Barcaíztegui y Granada. En total, 19.831 metros cuadrados que más de cien familias de cinco bloques reclaman como zona de esparcimiento.

El pasado mes de febrero, Alberto Ruiz-Gallardón presentó un proyecto para crear un paseo arbolado entre ambas manzanas. La modificación del Plan General de Ordenación Urbana, tal como se 'vendió', incluye modernizar y ampliar las oficinas centrales de la compañía pública en Cavanilles, eliminar las subestación eléctrica de Valderribas y acabar con las naves en desuso de la manzana sur. Con ello, según el alcalde, se liberarían "más de 24.000 metros cuadrados" y se crearía un eje peatonal que pondría en valor los dos edificios singulares de Metro obra del arquitecto Antonio Palacios: la Nave de Motores y la conocida como 'Casa de Gatos'. En total, el eje peatonal supondría 8.026 metros cuadrados de zonas verdes, incluyendo los jardines de Metro -que actualmente tienen acceso restringido- y una plaza de nueva creación que se abriría sobre el solar donde hoy aparcan sus vehículos los residentes. Por último, se destinarían 1.764 metros cuadrados a dos equipamientos públicos situados al norte y al sur.

Hasta aquí, subrayan los vecinos, la parte positiva. Sobre lo que el alcalde pasó de puntillas, denuncian, es sobre la forma en la que se financiará la operación y lo que ello comportará. "El Ayuntamiento quiere levantar en la parcela sur dos bloques de viviendas de nueve pisos, algo desconocido en una zona donde el resto de edificios no superan las siete plantas y donde, según las fichas del plan de 1999, iba una zona verde. Nos dejan con una tercera o cuarta parte de ella, nos tapan con una pared de ladrillos y encima han aumentado la edificabilidad sólo en este solar en 7.500 metros cuadrados. A poner unos árboles lo llaman zona verde", asegura a Madridiario Luis Ortuño, uno de los vecinos denunciantes.

Otro plazo de alegaciones

Efectivamente, en los planes del Ayuntamiento para las instalaciones de Metro figura la creación de dos edificios residenciales, que sumarían 4.182 metros cuadrados. La Gerencia de Urbanismo, autora del proyecto, los ha incluido como fórmula de financiación de las actuaciones y para ocultar las medianeras (paredes sin ventanas correspondientes a los edificios adyacentes) que, en su opinión, afean estéticamente el barrio. El Ayuntamiento recalca que la actuación y la modificación correspondiente del Plan General fueron debidamente sometidas a información pública. El anuncio apareció en el Boletín Oficial de la Comunidad y en un diario de tirada nacional.

Ortuño reconoce que el trámite se cumplió, pero asegura que se hizo de forma oscurantista e incumpliendo la Ley del Suelo. Según la misma, la información pública debe llevarse a cabo "en la forma y condiciones que propicien una mayor participación efectiva de los titulares de derechos afectados y de los ciudadanos en general". "Nunca se nos avisó de nada para que no pudiéramos protestar. Nos enteramos de lo que de verdad iban a hacer cuando lo vimos en una revista del barrio y fuimos a pedir explicaciones", apunta Ortuño.

Los afectados por el plan ya se han dirigido a la Junta de Distrito de Retiro y a su nuevo concejal, Ángel Garrido, para exigir al Ayuntamiento que abra un nuevo período de alegaciones. "No queremos una muralla de nueve plantas frente a nuestras casas. El supuesto paseo arbolado peatonal ni siquiera lo es, porque hay que atravesar la calle Valderribas y desviarse a la izquierda para recorrerlo", zanja Luis Ortuño. Por el momento, el colectivo está pendiente de una cita con la Gerencia de Urbanismo, que gestiona la delegada municipal Pilar Martínez, para trasladarle sus quejas, aunque, tienen pocas esperanzas. "Seguiremos con una recogida de firmas hasta que se nos escuche y alegaremos a través de un abogado", concluyen.