El Ayuntamiento de Madrid sigue adelante en su propuesta de incluir el IBI en el IRPF para dotarlo de progresividad. De esta manera, quiere seguir la senda de José María Aznar, cuando en su gobierno se suprimió el impuesto de actividades económicas. El Ministerio de Economía y la Comunidad de Madrid guardan silencio hasta que el proyecto se concrete.
El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, anunció este jueves que la Junta de Gobierno municipal ya ha comenzado a estudiar
la propuesta que hizo este miércoles en el Pleno el delegado de Hacienda, Juan Bravo. Según el regidor, la supresión del IBI de las personas físicas y la inclusión de su tributación en el IRPF en función del valor catastral, con la posibilidad de deducción por renta, responde a la necesidad de reforma de un impuesto que afecta al ciudadano al suponer un pago único muy duro para las economías, que no tiene en cuenta las circunstancias de cada individuo.
El procedimiento consistiría en suprimir el IBI de todos los inmuebles. Luego, cada ayuntamiento establecería un tipo fiscal, incluido dentro de una horquilla marcada por el Estado. Este tipo, que en Madrid se calcula que estaría en
el 1,75 por ciento, se aplicaría al valor catastral y el resultado se introduciría en el IRPF, recalculándolo. En los valores medios, esto
supondría cobrar prácticamente lo mismo que por el antiguo IBI, según el Gobierno municipal. Las segundas viviendas no arrendadas seguirían tributando otro tipo adicional por IRPF, tal y como sucede actualmente.
Según Rosa Ana Navarro, gerente de la Agencia Tributaria Municipal, el Ayuntamiento no recibiría beneficios y daría una
progresividad a un impuesto que, actualmente, es injusto por sus fórmulas de cobro. "Además,
podríamos cobrar impuestos a inmuebles exentos, incluidos algunos en los que se dan actividades económicas importantes. Recaudaríamos con ello 100 millones de euros que el municipio está dejando de percibir", concluyó. Mientras tanto, se van a incluir las bonificaciones de la tasa de basuras en el cómputo para mejorar la situación fiscal en 2012, a la espera de que prospere la propuesta de Madrid, que será llevada este viernes al congreso intermunicipal del Partido Popular y a la Federación Española de Municipios y Provincias, como paso previo a elevarlo a las Cortes.
Coherencia fiscal
El primer edil considera que el cambio supondría reducir la presión fiscal indirecta y mejorar la percepción de los impuestos municipales que tienen los ciudadanos, que ven que solo pagan tributos al municipio, mientras los estatales y regionales se tributan de manera indirecta. El ahorro en costes de gestión para el Consistorio se traduciría en
600.000 euros menos en gastos burocráticos y la posibilidad de liberar plantilla para otros menesteres fiscales. Sigue así el precedente que sentó José María Aznar cuando era presidente del Gobierno, con la supresión del Impuesto de Actividades Económicas, y "es coherente" con la desaparición del Impuesto sobre el Patrimonio.
A consultas de
Madridiario, el alcalde concretó que esta medida no podría calcularse simplemente como una cuota del IRPF porque ha de calcularse considerando que es un impuesto real y no se mide por criterios de corresponsabilidad fiscal. Por último, pidió que se
amorticen los créditos ICO a ayuntamientos en diez años, potestad que tiene el Estado, en vez de a tres años, como va a obligar a cumplir a los municipios.
Fuentes del
Ministerio y la Consejería de Economía, ambas participantes en el IRPF, explicaron a este periódico digital que están
a la espera de que la propuesta se concrete para entrar a valorarlas, aunque expresan que, si llegase a concretarse, habría que hacer una importante reforma legal que demoraría el proceso.