La modificación de la forma de puntuar las pruebas de la próxima Oferta de Empleo Público para plazas de maestro en la Comunidad ha provocado el rechazo de los principales sindicatos. Ello pese a que la consejera de Educación Lucía Figar, ha asegurado que sólo se busca seleccionar "a los mejores" primando los conocimientos por encima de los años de interinidad acumulados.
El secretario general de la
FETE-UGT Madrid, Eduardo Sabina, ha señalado que el sindicato estudiará recurrir a los tribunales porque considera que los cambios
"no se ajustan a derecho". En declaraciones a Europa Press, Sabina ha indicado que están "en contra" de que se suspenda el sistema de "proceso transitorio" de esta forma, y que éste se tendría que aplicar "hasta el 31 de diciembre", después de que Madrid haya explicado que esta fase ya ha expirado hace casi un mes y que ahora se abre paso el proceso ordinario. Los planteamientos de la Comunidad de cara a la nueva OPE, señaló, son "un poco sorprendentes" porque es grave "no considerar un merito la experiencia personal" o "que cuente más la nota de la carrera o los premios extraordinarios".
El secretario general de la
Federación Regional de Enseñanza de CC.OO. Madrid, Francisco García, también ha anunciado que su sindicato va a pedir al
Ministerio de Educación que "intervenga" y analice los cambios. "Es una normativa básica y hay que aplicarla en todas las comunidades autónomas por igual", subrayó.
El presidente de
ANPE Madrid, Paco Melcón, opinó por su parte modificar ahora las condiciones de acceso sólo trae
"confusión" entre los opositores. "No es adecuado que el año pasado se haya empleado un sistema de acceso, que este año sea otro y que el año que viene otro diferente", denunció, ya en estos momentos se está negociando un nuevo marco para el acceso a la función pública docente a nivel estatal. "Lo único que produce es el desasoigeo de los opositores, y ahora una mayor confusión entre los aspirantes", recalcó Melcón, quien recordó que los interinos (unos 7.000 en el sistema educativo madrileño) son los más perjudicados con estos cambios porque "tendrán menos posibilidades".
El presidente de
CSI-F Enseñanza Madrid, Antonio Martínez, consideró que, directamente, las oposiciones ni si quiera deberían ser convocadas. "No se deben convocar porque
va a venir todo el mundo aquí a presentarse y la oferta no alcanza las 500 plazas. La convocatoria hubiera tenido que ser en junio, como en otras comunidades", alertó. En este sentido, recalcó que tendrían que haber sido 2.200 plazas las convocadas, tal y como se acordó en la Mesa Sectorial del año pasado con todos los sindicatos. Y es que, según destacó, otras comunidades autónomas como Andalucía, Cataluña o Aragón han sacado más plazas pese a que el Estado impuso una tasa de reposición muy baja. "El Ministerio de Educación recurrió pero al final reculó y la única comunidad que lo va a respetar es Madrid", lamentó Martínez.
En el apartado político, la portavoz adjunta del
PSOE en la Asamblea de Madrid Maru Menéndez considera una "barbaridad" el "desprecio al valor de la experiencia" de los profesores interinos. "¿Como es posible que esos profesores interinos estén encargados de la educación de nuestros hijos y a la hora de
consolidar su plaza no se tenga en cuenta el valor de esa experiencia?", reprochó antes de exigir a la Consejería de Educación que dé marcha atrás.