MDO | Martes 21 de junio de 2011
El Grupo Municipal del PP en el Ayuntamiento de Madrid llevará al Pleno de este mes un Plan Económico Financiero y un Plan de Saneamiento con objeto de reducir la deuda municipal -actualmente cifrada en 7.008 millones- en 1.351 millones para 2015, año en que se normalizarán los pagos a los proveedores.
Las líneas básicas del Plan Económico Financiero y el Plan de Saneamiento que el equipo de gobierno municipal llevará al próximo Pleno serán la contención del gasto y las mejores previsiones en la evolución de los ingresos gracias a la subida en 2012 de los valores catastrales y, en consecuencia, de la recaudación por Impuesto de Bienes Inmuebles.
Según el comunicado del Ayuntamiento -a pesar de la importancia del tema, este jueves no se ha convocado conferencia de Prensa-, gracias a estas dos medidas en 2012 se cumplirá la legislación en materia de contabilidad y, a partir de 2013, el Ayuntamiento conseguirá ahorrar con lo que se caulcula que entre ese año y 2015 se logrará amortizar la deuda municipal en 1.351 millones, lo que reduciría la deuda a 5.657 millones. Esta recuperación de la capacidad de ahorro municipal permitirá, además, ir acortando los pagos a los proveedores. El equipo de gobierno calcula que estos pagos se normalizarán "por completo" en 2015.
El Ayuntamiento estaba obligado a realizar estos planes económicos al haber cerrado el ejercicio de 2010 con un déficit de 754,38 millones de euros y superar por ello el límite establecido por la Comisión Nacional de la Administración Local. Este año, se prevé, igualmente que será necesario buscar más financiación, pues se calcula un ahorro negativo. Los responsables de la hacienda municipal culpan de la situación de tesorería a las restricciones impuestas para la refinanciación de la deuda por el Ministerio de Hacienda y vuelven a denunciar que los ayuntamientos son los únicos entes perjudicados por unas limitaciones que, por ejemplo, no afectan a las comunidades autónomas.
En cuanto al plan ahora propuesto, los responsables municipales aseguran que, aunque la Ley General de Estabilidad Presupuestaria posibilita alcanzar el reequilibrio presupuestario en un máximo de tres años, el objetivo en Madrid se podrá alcanzar en un solo año.
En este sentido, recuerdan las medidas tomadas desde 2008 que han supuesto la amortización de 1.728 puestos de trabajo y un ahorro de 135 millones de euros; una reducción del gasto de funcionamiento de 75,3 millones; una reducción del 15 por ciento de todos los contratos en vigor, y una disminución de 523 millones en todas aquellas inversiones que se han visto aplazadas. Él único capítulo que no se ha visto afectado han sido las amortizaciones de la deuda municipal.
Con el plan ahora diseñado se calcula que el remanente de tesorería será positivo en 2015, año en el que la deuda se habrá reducido en 1.351 millones que se sumarán a los 690 reducidos entre 2009 y 2011.
"Austeridad para la ciudadanía"
La responsable de Hacienda y Administración Pública en el grupo municipal socialista, Noelia Martínez, ha definido el proyecto presentado como "un plan de austeridad para la ciudadanía con los ingredientes habituales: subidas de impuestos y recorte del gasto, pero esta vez bajo la forma de una nueva estructura organizativa que tendrá menos coste”. El PSM ha criticado que estas recetas "sean su verdadero programa electoral" y ha señalado que "el PP dijo en campaña que no tocaría los impuestos".
Martínez ha recordado que, desde 2005, el Ejecutivo municipal "se ha visto obligado a presentar cinco planes para mejorar su desastrosa gestión económica”, pero que, a día de hoy “seguimos sin poder pagar lo que nos gastamos, la deuda no para de crecer y, en este momento, la ciudad de Madrid debe casi tanto como la suma del resto de las capitales de provincias".
Esencial modificar una ley
Además, este martes se ha hecho público que el Gobierno de Gallardón necesita que el Estado modifique un artículo de la Ley de Haciendas Locales para que los planes explicados puedan llevarse a cabo. Ambos planes incluyen una misma propuesta: añadir al artículo 49 de esa Ley un escueto inciso, tan sólo 15 palabras, respecto a la finalidad de las operaciones de crédito a largo plazo de los ayuntamientos, que diga "...así como para la refinanciación total o parcial de las amortizaciones previstas en el ejercicio".
El delegado de Hacienda, Juan Bravo, reconoce que no ha tanteado siquiera al Ministerio de Economía y Hacienda sobre la posibilidad de aprobar esa modificación pero considera que el Ayuntamiento "está hablando desde la lógica económica y financiera" que supone poner en marcha medidas que al mismo tiempo cambien el déficit por superávit, reduzcan los plazos de pago a proveedores y rebajen el "stock" de deuda hasta 4.721 millones de euros en 2015.
Bravo asegura que lo que pide Madrid para sí misma y para todos los ayuntamientos no supone un agravio comparativo para nadie y por tanto puede ser admitido por el Gobierno pero, por si acaso, se guarda un as en la manga: está en el programa del PP -que podría, él no lo dice tan claro, aprobarlo si Mariano Rajoy llega a la Moncloa tras las próximas generales-.
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