Madrid

El PSM celebrará una conferencia política para redefinir su discurso tras la debacle electoral

Tomás Gómez acepta la propuesta, como Zapatero ha hecho a nivel nacional

Ángel Calleja | Lunes 13 de junio de 2011
El PSM no se resigna a ser una fuerza minoritaria en la Comunidad. Tras la debacle electoral del 22-M, su secretario general, Tomás Gómez, ha recogido el guante del sector crítico y ha admitido la celebración de una conferencia política en la que los socialistas redefinirán su estrategia tras haber cosechado su mínimo histórico de votos.

La propuesta partió del secretario general de Juventudes Socialistas de Madrid, Daniel Méndez, y fue secundada, entre otros, por el veterano Juan Barranco. Pese a representar a dos generaciones completamente distintas del partido, ambos coincidieron en que el PSM no puede seguir por la vía actual -sólo gobernará el 20% de los 179 municipios de la región-. Por ello, más que un cambio de nombres, propusieron que el partido se oxigene y se haga poroso a las demandas de los ciudadanos.

La conferencia política socialista es precisamente eso, un llamamiento a las organizaciones y al tejido asociativo para que traslade sus peticiones directamente a sus representantes. En 2007, con Gómez ya al frente de la Secretaría General, el PSM celebró una conferencia con 2.000 participantes - la mitad de los cuales eran no militantes- y 300 entidades sociales representadas repartidos en 20 mesas de debate bajo el lema 'Comprometidos por Madrid'. A la misma asistieron también las entonces ministras Cristina Narbona y Mercedes Cabrera y los secretarios de Estado Amparo Valcárcel, Trinidad Jiménez y Jaime Lissavetzky. El presidente José Luis Rodríguez Zapatero clausuró el encuentro.

De aquel cónclave el PSM sacó propuestas como la creación de más residencias de mayores, la reforma de la Atención Primaria en Sanidad o la necesidad de un plan de inversión y subvención a las universidades para I+D+i, ideas que después han formado parte del programa electoral con el que Tomás Gómez se presentó para gobernar Madrid. Otras como la eliminación del impuesto de patrimonio, defendida por el candidato, no fueron sometidas a debate, aunque no ese el fallo que los socialistas creen haber cometido. Los ciudadanos, a su entender, demandan más cosas que no han visto representadas en el PSM como para que esta sea la opción política mayoritaria en los últimos comicios como la coherencia con los valores de izquierdas o la cohesión interna.

Tres bloques y un partido
Actualmente, el socialismo madrileño está dividido en tres bloques. El primero de ellos es el de Tomás Gómez, que se niega en rotundo a marcharse pese a haber cosechado los peores resultados de la historia de la izquierda en Madrid. La mayor parte de la culpa de esa debacle la tiene, según su teoría, la crisis y la gestión del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero durante la misma. El resto de dirigentes autonómicos y los propios altos cargos socialistas han legitimidado esta justificación excusándose en la recesión para explicar  los malos resultados generales del partido.

El segundo bloque se reúne en torno a quienes han solicitado la conferencia política, grupo que pide superar el debate de las personas e ir directamente al de las ideas so pena de que UPyD, con un discurso que definen como "populista" y "oportunista", arrebate todavía más electores al PSM en el futuro. Dentro de esta facción también hay quienes no verían mal un relevo en la cúpula del socialismo madrileño.

En último lugar se encuentran los críticos, grupo que se ha opuesto a Tomás Gómez desde que este iniciase lo que denominan como "purga". Desde que asumió la secretaría general, el ex alcalde de Parla ha retirado responsabilidades a todos los que no le eran afines y ha aupado a los cargos orgánicos y en las listas a sus hombres de confianza. Los críticos reclaman ahora un PSM unido, inclusivo y "autocrítico de verdad", "no como lo que Tomás ha hecho hasta ahora", para que el partido pueda salir del bache. César Giner o Adolfo Navarro, ahora ex diputados, exigen, junto a otro grupo de militantes, la adopción de medidas urgentes después de que Tomás Gómez haya llevado al PSM a un suelo de voto nunca conocido por los socialistas en Madrid. Por ello, y por mantener a la condenada Trinidad Rollán como máxima responsable de Organización del partido, proponen  celebrar un congreso extraordinario que la actual dirección no contempla ni por asomo. A cambio, y como Zapatero ha hecho a nivel nacional, Gómez concede la celebración de esta conferencia política que, por el momento, no tiene fecha de celebración.

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