Social

A la vejez, talleres

Los mayores de 65 años suponen más del 14% de la población madrileña

Lucía de la Fuente | Viernes 10 de junio de 2011
"Jubilarse no es sentarse en un sillón y no hacer nada". Santiago, a sus 69 años, ha hecho de esa convicción su filosofía de vida. Canta, escribe, estudia, organiza excursiones y se maneja con fluidez en internet. Su historia es un ejemplo de cómo se puede luchar contra la monotonía y los achaques durante la última etapa de la vida.

Los lunes y los jueves clases de canto, los martes y miércoles taller de literatura, los viernes a "conocer Madrid" a través de su historia y arquitectura y, cuando se puede, hacer de voluntario con discapacitados intelectuales, escribir en la revista del centro de mayores o hasta estudiar copto (lengua hablada en el antiguo Egipto). La agenda de Santiago Calvo, un jubilado andaluz residente en Carabanchel separado y con dos hijas, tiene pocos huecos libres. El año pasado incluso se alzó con el segundo premio de un concurso de karaoke organizado por el Gobierno regional, a través de la Consejería de Familia y Asuntos Sociales, que le permitió disfrutar de unas vacaciones en Canarias.

"Me he dado cuenta de que jubilarse no significa dejar de hacer actividades. Las haces pero de otra manera, disfrutando, porque ya has superado la etapa en la que tienes que trabajar y depender de un horario", explica minutos antes de unirse al coro de mayores del centro Puente de Toledo y afirmar que "la sociedad está cambiando y tiene que tomar conciencia de que las personas mayores no son pasivas, sino activas con mucho que aportar".

Una de sus compañeras de grupo, Remedios Pulido, comparte opinión y la pone en práctica. "Tengo 77 años y me estoy quedando ciega, pero aún conservo una buena memoria y quiero aprovechar el tiempo que me quede" afirma. "En este coro cantamos canción española, jota, zarzuela... a mí todo esto me encanta de toda la vida", añade.

Cada vez más mayores
Santiago y Remedios son solo dos de los más de 920.000 mayores de 65 años que residen en la Comunidad de Madrid y que suponen el 14,4 por ciento de la población, cifra que se ha incrementado en casi cincuenta mil personas desde el años 2000, según datos del Instituto Nacional de Estadística.

"Hay que reivindicar el derecho de los mayores a participar en la vida pública, no se nos puede ver como una carga", asegura Calvo quien ha aprovechado su experiencia y conocimientos -fue educador de discapacitados intelectuales y posee la licenciatura de Periodismo- para poner en marcha un taller cultural denominado 'Conocer Madrid'. "Comenzamos con el proyecto en enero y, desde entonces, hemos estudiado la historia de la ciudad y hemos organizado salidas como al Museo Lázaro Galdiano o a la ermita de San Antonio de la Florida, lugar donde está enterrado Goya", comenta. "Quedamos todos los viernes a las 17.00 horas y, de momento, estoy muy satisfecho con la participación y el interés que está teniendo", agrega.

Diversidad de actividades
Según datos de la Consejería de Familia y Asuntos Sociales, el 90 por ciento de los mayores de 65 años no son dependientes, sino que cuentan con un buen estado de salud y se mantienen activas en la sociedad. Este hecho obliga a las administraciones a incrementar esfuerzos en las actividades que fomenten el envejecimiento activo.

Así, en la red de centros regionales se imparten más de 166 talleres gratuitos de temáticas tan variadas como el yoga, la alfabetización, el dibujo o los bailes de salón. Además, los mayores residentes en Madrid pueden disfrutar del programa Mayores de Cine (acudir durante los martes de primavera al cine por un euro), Rutas Culturales por España y Europa a precios asequibles, acceso a la universidad, descubrir la ciudad a través de Madrid Singular, 37 aulas informáticas, senderismo o el programa Enforma (práctica de ejercicio físico en parques públicos). Es destacable además resaltar la labor de voluntariado que realizan casi 32.000 mayores en la región y que supone el 21 por ciento del total de voluntarios.