Las tormentas favorecen el incremento
MDO/E.P. | Viernes 27 de mayo de 2011
La Comunidad de Madrid registra estos días niveles muy altos de polen total, especialmente elevados en gramíneas, olivo y plantago, que están en plena floración, según los datos del Sistema de Vigilancia de Riesgos Ambientales de la Comunidad de Madrid. Consulte los niveles actualizados aquí.
Y es que las tormentas primaverales y la inestabilidad atmosférica previa registrada este viernes, por ejemplo, favorecen aumentos bruscos de concentraciones de polen por los fuertes vientos y el alto contenido eléctrico de estos fenómenos, que provocan que el polen se disperse.
Sobre
gramíneas, se registraron 212 granos por metro cúbico de aire de media, con un máximo de 338 granos en Alcobendas y un mínimo de 43 en Madrid centro. Se consideran niveles muy altos cuando se rebasan los 161 granos por metro cúbico de aire. La previsión de acumulación de polen de gramíneas bajará un poco en los próximos días, aunque seguirá siendo alto. En el aire será similar en los próximos días. Las gramíneas son una gran familia botánica, con numerosas especies espontáneas que crecen en praderas, descampados, bordes de caminos, solares sin cuidar y otros lugares y constituyen en su mayor parte el césped de parques y jardines. En los meses de mayo y junio están en flor en la región.
Los niveles de
polen de olivo también son muy altos en esta época del año. Así, se registraron de media 267 granos por metro cúbico en el aire, con un máximo de 549 en Alcobendas y 80 en Madrid Centro. Se considera nivel muy alto si sube a los 146 granos. En los próximos días se esperan datos similares o algo más bajos. El polen de olivo aparece en el aire de Madrid durante los meses de mayo y junio.
Por último, la concentraciones de
polen de plantago se han situado este viernes en una media de 26 granos por metro cúbico de aire, con un máximo registrado de 53 en la estación de Alcobendas y de 4 en la de Coslada.
Estas condiciones son las responsables de la mayoría de los casos de alergia en la Comunidad. Las altas concentraciones de gases del tráfico que irritan las vías respiratorias, como el
dióxido de nitrógeno (NO2), el aumento de las
partículas en el aire (PM-10) consecuencia de la
contaminación y de la entrada de masas de polvo africano, prevista para mañana martes, y la falta de lluvias que despeguen esta polución contribuyen a acentuar esta enfermedad.