Esta decisión, que contó con 23 votos en contra, se produjo en paralelo a los avisos de la Delegación del Gobierno para que desocuparan el Paseo del Prado. González ha indicado que, tras 40 horas de acampada, la situación se estaba volviendo "bastante crítica".
"No queríamos tener un enfrentamiento con los agentes de la autoridad". Según el portavoz sindical, su objetivo era "no tener ningún expediente de ningún bombero". Así, se ha felicitado por el "comportamiento cívico" de los trabajadores durante la acampada, algo que, en su opinión, espera que propicie un acercamiento al Ayuntamiento. "Los bomberos han optado por darnos otro margen de confianza" para negociar, ha concluido.
Una "situación insostenible"
La acampada se inició el pasado 15 de mayo, cuando unos 500 bomberos del Ayuntamiento de Madrid acamparon para denunciar la "situación insostenible" del cuerpo y pedir "el pago de dinero atrasado desde el segundo semestre de 2010", como manifestó el representante de Comisiones Obreras, Óscar Pascual. "Tenemos una infraestructura en los parques que se cae, hay ratas, cucarachas, vehículos antiguos, etc. Cada vez somos menos y salimos menos gente para desempeñar nuestro trabajo", denunciaba.