La patronal de las grandes constructoras nacionales, SEOPAN, está intentando rebajar la tensión con el Gobierno de Esperanza Aguirre para conseguir que este abone a las empresas propietarias de los siete nuevos hospitales los 80 millones de euros, que, según reclaman, eviten llegar a una situación de "colapso".
Según ha podido saber
Madridiario, el presidente de la patronal,
David Taguas, intentó arrancar un compromiso a la propia presidenta regional este martes. Con ese objetivo acudió a la conferencia que Aguirre pronunció en los
Desayunos Informativos de la agencia Europa Press. Antes y después del acto, Taguas se afanó por rescatar a Aguirre del gentío que inundó el hotel Villa Magna (casi dos centenares de invitados). Sin embargo, el encuentro no tuvo lugar y tuvo que marcharse con las manos vacías. Antes de hacerlo, intercambió opiniones sobre el tema con una de las economistas del PP de Madrid, la ex ministra y presidenta del parlamento regional Elvira Rodríguez. Durante su intervención, Aguirre aseguró que los hospitales madrileños funcionan "maravillosamente bien" y que el único problema, de existir, sería "equilibrar las concesiones". A su salida, Taguas se negó a responder a las preguntas de los periodistas.
Hasta el pasado domingo, los
problemas de las concesionarias de los hospitales públicos se comentaban 'sotto voce'. Ese día, durante el debate electoral celebrado en Telemadrid, el socialista Tomás Gómez esgrimió una carta en la que SEOPAN alertaba al consejero de Sanidad, Javier Fernández-Lasquetty, del punto límite al que estaba llegando la situación de las
propietarias y gestoras de los hospitales públicos al aumentar sus costes y
reducirse su rentabilidad. Entre las empresas accionistas de estos centros están líderes nacionales como OHL, la Acciona, Sacyr o FCC. Por ello, y aprovechando los abundantes datos de la misiva (
lea su contenido íntegro aquí), Gómez acusó a una sorprendida Aguirre de vender los hospitales públicos a grandes constructoras, provocando un riesgo que amenazaba con cerrarlos o tener que "implantar el copago" para pagarlos. Se da la circunstancia de que la carta estaba firmada por el propio David Taguas, inmediatamente señalado por el PP como autor de la filtración por haber sido jefe de la oficina económica de Moncloa con
José Luis Rodríguez Zapatero.
Al día siguiente, lunes, la repercusión de la carta provocó un pequeño terremoto en la SEOPAN. Según informaron fuentes empresariales a este digital, Taguas fue requerido por las constructoras para saber cómo había llegado la carta
a manos de Tomás Gómez. Si el problema se hacía público, advirtieron, sería más complicado desbloquear las negociaciones con la Consejería de Sanidad. Cuanto más se prolongase el problema, más rentabilidad perderían.
Con la carta ya en los medios de comunicación, y según confirmó SEOPAN, Taguas convocó a su equipo y a su directora de comunicación a una reunión urgente en la que acordaron que la patronal lanzaría un comunicado. En el mismo se condenaría la, a su juicio,
"utilización política" y la
"tergiversación" que Tomás Gómez había hecho de sus demandas. Las concesiones públicas a empresas, aseguraron, no eran puestas en cuestión y la necesidad de inyectar más dinero eran "cuestiones técnicas".
Ya el martes, el presidente de SEOPAN se personó en el acto de Aguirre en el hotel Villa Magna para negarle en persona que él hubiera trasladado la carta a su rival en las elecciones. También, para abrir el camino a la solución del conflicto. Con ello pretendía sacar adelante una fórmula de colaboración público-privada con la que las accionistas de los hospitales obtenían hasta hace poco
más de un 11% de rentabilidad. Lo haría, además, delante de sus representados, ya que los empresarios Juan Miguel Villar Mir (OHL), Esther Koplowitz (FCC) y Juan Ignacio Entrecanales (Acciona) también estaban entre los invitados confirmados a los desayunos de Europa Press. Todos ellos han realizado grandes obras de infraestructuras para la Comunidad de Madrid.
La reunión y la denuncia a Gómez
Como se ha explicado, Taguas no logró hablar directamente con Esperanza Aguirre. Sin embargo, si pudo trasladar el mensaje a través de su equipo su segundo al mando en SEOPAN, el vicepresidente ejecutivo
Julián Núñez. Las concesionarias esperan por tanto que la Consejería de Sanidad les llame a la mayor brevedad posible para hablar de las soluciones, especialmente, de los
impagos reclamados por conceptos como las inversiones adicionales realizadas y no contempladas en los planes de construcción de los hospitales, la contabilización del IVA o el
aumento de costes en esterilización de materiales quirúrgicos y restauración (comidas). Las quejas de los hospitales, según citó este martes el diario El Economista, no son nuevas. En 2009, según el mismo, las constructoras y los bancos que las financian ya advirtieron que los contratos de concesión deberían modificarse para que la Comunidad fuese responsable subsidiaria de los pagos si las concesionarias caían en insolvencia.
En la vertiente política, el Partido Popular de Madrid ha
denunciado a Tomás Gómez por calumnias al insinuar que el Gobierno de Aguirre comete prevaricación al
"vender hospitales y colegios a sus amigos", como aseguró el candidato socialista. Este, sin embargo reiteró después que Aguirre y el PP ponen en riesgo la salud de los madrileños. "La señora Aguirre, debe ser que para pagar a estas constructoras, necesita recursos y por eso va a establecer el copago sanitario en esta Comunidad", aseguró. La presidenta ha asegurado reiteradamente que, mientras esté en el cargo, la sanidad seguirá siendo "
universal, gratuita y de la mayor calidad".