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El Getafe se aleja de la zona roja

Pedro Fernández Vicente | Lunes 18 de abril de 2011
Los Azulones ganan al Sevilla y dan un paso importante de cara a cumplir el objetivo de permanecer en primera. El Atlético de Madrid consigue un empate frente al Español con sabor a derrota.

Se puede decir que los rojiblancos perdieron dos puntos en Barcelona frente a un Español que siempre fue por detrás en el resultado y en el juego.

El partido fue bonito para el espectador. La intensidad del juego la secundo la incertidumbre del resultado. El Atlético de Madrid pecó de conformista en determinados momentos del partido y dio la sensación de que podía ganarlo en cualquier momento. Después de que el Español empatase por segunda vez, Kameni evitó lo que podría haber sido el tercero y, seguramente definitivo. Por parte de los catalanes hay que destacar a Osvaldo, sin duda un hombre clave en el encuentro por su eficacia frente a los de Quique que les empató el encuentro por dos veces.

Los rojiblancos salieron al campo con la intención de sorprender a los locales y lo consiguieron en el primer minuto, como consecuencia de un despeje corto marcaron el primero, obra de Koke. Allí estaba Osvaldo para solucionar el desequilibrio y en el 37, antes del descanso recibió un balón en profundidad, controló y por la escuadra empató el partido.

El escenario del segundo tiempo no fue muy diferente. Los de Quique salieron con las mismas intenciones y pusieron toda la carne en el asador para volver a adelantarse en el marcador y el Kun lo hizo realidad. Fue una jugada desgraciada del Español. Se quería evitar un fuera de banda propio y la idea fue retrasar al portero desde fuera del área, pero Agüero, que estaba atento, llegó al balón antes que la defensa y el portero y por encima batió a Kameni. Un golazo del delantero Atlético. Era el minuto 48, recién empezada la segunda parte. Hubo algo de conformidad y relajación en los visitantes y en el 57 llegó el gol del empate local después de una jugada por la derecha, un balón al centro del área y Osvaldo de cabeza y con maestría puso el balón fuera del alcance de De Gea. El Kun pudo volver a marcar pero la mano de Kameni estuvo oportuna. Resultado definitivo que a los madrileños les supo a poco.

Si pudiéramos decidir quienes van a Europa sin tener en cuenta los resultados, los dos que saltaron ayer al campo, el Español y el Atlético de Madrid merecen esa distinción. Los madrileños mejoran partido a partido.

El Getafe también mejora posiciones. Un solo gol pero muy importante es el conseguido en esta jornada por el venezolano Miku. Lo ha conseguido nada más y nada menos que contra el Sevilla, uno de los equipos más difíciles de doblegar.

Venían de una mala racha, con resultados negativos a lo largo de los últimos dos meses que hacen más grande la victoria que ha servido, además, para que el Sevilla se alejara de los puestos de Champions, aunque este no fuera en ningún momento un planteamiento que estuviera en el horizonte del Getafe. Simplemente es una consecuencia.

El Sevilla es siempre molesto e incómodo y vino a Madrid con un planteamiento que pretendía evitar la salida del centro del campo azulón y la conexión con las líneas de ataque. El punta elegido, por la lesión de Canouté, fue Negredo que recibió muy poco juego. En la primera parte los sevillistas no tiraron a puerta ni inquietaron al meta Ustari. No le ocurrió lo mismo a los locales que llegaron con claridad hasta el área e inquietaron a Javi Varas que tuvo una buena actuación. De no haber sido así el Sevilla no hubiera llegado al descanso con empate a cero.

El Segundo tiempo empezó y terminó de la misma manera. Los visitantes no acertaban a controlar el balón en el centro del campo ni conectaban con los delanteros, mientras que el Getafe con mala suerte en el remate, ponía en apuros la meta blanca. Pero el gol no llegaba a pesar de las múltiples ocasiones. Menos mal que en el minuto 75, a falta de un cuarto de hora para terminar el partido, Miku acertó con el agujero que había dejado Varas en la portería. Fue el 1-0 y el único tanto del partido que sirvió para que los tres puntos se quedasen en Getafe y los de Michel puedan respirar con un poco más de holgura.