Los candidatos socialistas a la presidencia regional y la alcaldía de Madrid, Tomás Gómez y Jaime Lissavetzky, han comprometido su apoyo al pequeño comercio. El primero con la promesa de "frenar" las aperturas comerciales los días festivos y el segundo con su proyecto de crear una "calle Mayor" en cada distrito.
Gómez y Lissavetzky visitaron este lunes algunos comercios del entorno de la plaza de Manuel Becerra acompañados del presidente de la Confederación de Pequeñas y medianas Empresas (
Copyme), Salvador Bellido,
Durante el recorrido, Tomás Gómez explicó que su propuesta respecto a los horarios comerciales es "frenar el crecimiento" y "llegar a un acuerdo con los pequeños y medianos comerciantes", que piden rebajar los
22 domingos y festivos que pueden abrir los comercios al año a
ocho días. El candidato a presidente de la Comunidad también aboga por "limitar las grandes superficies", teniendo en cuenta que Madrid es la "segunda región de Europa con más metros de superficie comercial por ciudadano". "Nosotros defendemos la competencia, y cada vez que se permite abrir un domingo o un festivo más no se está fomentando la competencia, sino que mucho pequeño comercio tiene que cerrar y el consumidor tiene menos donde elegir", argumentó.
Preguntado por la proliferación del
pequeño comercio chino, Gómez se ha mostrado convencido de que "si el comercio está bien regulado y regulamos bien los horarios y los domingos y festivos de apertura de las grandes superficies", los establecimientos del pequeño comercio español serán "altamente competitivos" y "darán la mejor calidad a los mejores precios", según recogió EFE.
La propuesta que el PP y la Comunidad de Madrid han defendido esta legislatura es justo la contraria: la
liberalización de horarios comerciales, el mantenimiento de Madrid como la autonomía con más festivos de apertura al año y la declaración, cada vez más extendida, de zonas de afluencia turística como Arroyomolinos-Xanadú o el entorno de la
Puerta del Sol, la
T-4 y el futuro
mega eje comercial de Hortaleza, que les adelantó
Madridiario. Gómez también apostó por un impuesto para gravar a las grandes superficies.
"Calle Mayor" en cada barrio
Por su parte, Jaime Lissavetzky se ha comprometido a crear en cada distrito de la capital una "calle Mayor, en términos berlangianos", es decir, una "vía o
arteria comercial que los vertebre".
El candidato a alcalde ha defendido ese "papel vertebrador que juega el pequeño y mediano comercio" en las ciudades, dentro de un "urbanismo de proximidad, frente al urbanismo de las grandes obras". Ha explicado que en la actualidad el 60% de los comercios se concentra en siete distritos de la capital, mientras que el resto no llega al 25%, sobre todo los
nuevos barrios y desarrollos residenciales. Por ello, ha propuesto además un Plan de Ordenación Urbana Comercial que distribuya los pequeños comercios y otro Plan de Rehabilitación y Reforma de Mercados Municipales. Lissavetzky cree que las reformas emprendidas por el actual primer edil de la ciudad, Alberto Ruiz-Gallardón, en este sentido son insuficientes.