Este martes De De y Po, los dos pequeños pandas nacidos en el Zoo Aquarium de Madrid hace siete meses, han dejado su cuna en la pagoda y han salido por primera vez a la pradera. La reina ha presidido este primer día al aire libre.
Doña Sofía ha acompañado a los
dos pandas en su primera visita a la pradera, situada junto a la pagoda y adaptada especialmente a sus necesidades. Han salido al exterior revoltosos y, en un primer momento, no han consentido que la reina les cogiera en brazos. "Son republicanos", se ha oído decir a los asistentes. Sin embargo, los animales se confiaron enseguida y a partir de ahí no la dejaron descansar. Especialmente juguetón con ella ha estado Po, cuyo nombre significa "naturaleza inocente", que trepaba y trepaba por sus piernas. De De -apodo cariñoso de la ciudad de Madrid en chino-, salía corriendo siempre que podía. La principal diferencia física entre ambos es la banda negra de la espalda es más grande en De De.
La intensa energía que han lucido los pandas en la pradera ha asustando un par de veces a la reina, que se ha mostrado muy cariñosa con ellos. No han dejado de curiosearlo todo: los nuevos olores, la tierra, los troncos de los árboles, las rocas. "Es un nuevo mundo infinito para ellos", indicó la responsable de veterinaria del zoo, Eva Martín.
En todo momento, los cuidadores del zoo han estado pendientes de los pandas, pues aún son un poco torpes en sus movimientos. Pese a ello, Po se ha caído de un altillo que les han construido. Uno de sus divertimentos preferidos es jugar a las peleas, como los niños, algo que pueden ver los visitantes ya sea en la pagoda o la pradera. Todos los días, si la climatología no lo impide, saldrán un rato a tomar el aire.
Doce kilos
Los pandas pesan ya doce kilos, pero todavía les faltan un par de años para alcanzar el tamaño de sus progenitores. En este momento, ya comen un poco de bambú y todavía maman. Por ahora, siempre ven a su madre por separado, porque en libertad, aunque sean mellizos, solo sale uno adelante. Cuando tengan unos meses más y estén más fuertes, los cuidadores van a intentar que la progenitora pueda estar con los dos a la vez. El padre, por su parte, no ve a los hijos, como es habitual en estos animales tan solitarios, según explicó la veterinaria.
Po y De De estarán en el
zoo de Madrid hasta los tres o cuatros años. Después pasarán a un programa de reproducción. En ese momento, el zoo procurará que los padres,
Bing Xing (estrella de hielo) y Hua Zui Ba (estrella coloreada), vuelvan a reproducirse. El objetivo es que aumente la población de pandas en cautividad, que podrían salvar a esta especie de la solo quedan en libertad 1.600 ejemplares.