Municipios

Coslada, una ciudad sin barreras

Laura Biela | Viernes 01 de abril de 2011
Coslada siempre ha tenido dos asignaturas pendientes: la rehabilitación de la Rambla y la supresión de las barreras arquitectónicas de la localidad, dos proyectos que el actual equipo de Gobierno ha llevado a cabo a lo largo de esta legislatura, para hacer "la vida más fácil a los vecinos".

Las obras de eliminación de barreras arquitectónicas han afectado principalmente al casco histórico del municipio, el espacio donde más dificultades tenían los vecinos para desplazarse con total tranquilidad por la zona. "Era muy necesario eliminar todos estos obstáculos. Los vecinos llevaban mucho tiempo pidiendo reformas y en este mandato les hemos podido dar una respuesta", comenta el alcalde de Coslada, Ángel Viveros. Aunque esta reforma no solo ha afectado a las calles del casco, sino que también se han rehabilitado los edificios públicos del municipio para hacerlos más accesibles a los vecinos. Asimismo, el actual equipo de Gobierno ha apostado también por las energías renovables, con la instalación de placas solares, además de instalar reductores de consumo en todo el alumbrado público de la ciudad. "Con estas medidas vamos a reducir el gasto municipal y una cantidad importante de electricidad, además de disminuir en un 40 por ciento el consumo de alumbrado público en todos los edificios de la localidad", aclara el primer edil cosladeño.

Por otro lado, también se han rehabilitado 17 colegios públicos; se han instalado cámaras de videovigilancia para mejorar la seguridad municipal; y se han reformado calles que estaban en situación "precaria", según el regidor, asfaltando más de 27.000 metros cuadrados de vía. El alcalde de Coslada valora "muy positivamente" todos los trabajos realizados en este mandato. Y está convencido de que con todas estas mejoras, en las que se han invertido 80 millones de euros, han transformado la ciudad, "haciéndola mucho más habitable, respetuosa con el medio ambiente, con más kilómetros de carril bici y hecha a medida de las personas".

La nueva Rambla
La asignatura pendiente de todos los gobiernos que han estado al frente de la Alcaldía durante estos últimos 30 años ha sido el desarrollo de la Rambla, "la avenida que cohesiona y vertebra el municipio". Una vía que a principios de 2013 contará con un centro especial de servicios sociales; una gran biblioteca de más de 3.500 metros cuadrados adaptados a las nuevas tecnologías y un gran teatro de más de 750 butacas, con espacios para exposiciones; además de un aparcamiento, ya en construcción. En estos momentos también está en obras el Corte Inglés, una gran demanda comercial que tenía pendiente la localidad. "Una locomotora que dinamizará nuestra economía y generará 500 puestos de trabajo. Para nosotros es muy importarte y fundamental este proyecto, que cumple con tres objetivos: mejorar los accesos a la localidad, cubrir la demanda comercial y generar empleo", afirma Viveros.

Otro de las modificaciones llevadas a cabo por el actual equipo de Gobierno ha sido la reforma íntegra de la Policía local; no solo la nueva sede, sino también la ropa de trabajo. "Queremos romper con el pasado. Nos hemos visto en la obligación de crear una policía moderna, ágil, de proximidad, eficaz y eficiente, al servio de los ciudadanos", explica el alcalde, quien asegura que el objetivo principal es recuperar el espíritu de la policía que visitaba los barrios a pie, para que los ciudadanos se sientan seguros. Por otro lado, Coslada ha realizado también una "inversión importante" en el centro de pantallas de la Policía local, instalando además GPS en todos los vehículos y cámaras de videovigilancia por toda la ciudad para regular el tráfico. "Ha sido un impulso importante para recuperar el cuerpo de Policía, que estaba totalmente desestructurado", comenta Viveros.

Un inicio "complicado"
Ángel Viveros está "contento" con el trabajo realizado a lo largo de estos cuatro años, tras los episodios de distinta naturaleza que, según explica, se encontró cuando llegó a la Alcaldía. La 'Operación bloque', "a la tuvimos que dedicar mucho tiempo para darle la vuelta y romper con el pasado"; las inundaciones a los cinco meses de este episodio, "una riada", según el alcalde, por lo que se invirtieron seis millones de euros en colectores; y las nevadas sufridas en Coslada, después de 30 años sin producirse ninguna. "Tuvimos prácticamente paralizada una semana la ciudad", asegura Viveros, quien comenta que "para uno que acaba de aterrizar, y más en una localidad que no estaba preparada para dar una respuesta inmediata a estos episodios, no es fácil estar al mando. Y ya para cerrar con todos estos problemas, llegó la fuerte crisis económica, que nos ha afectado de una manera importante".

Tras saldar estos aspectos, Viveros recuperó también algunos elementos municipales que habían quedado en el olvido, como la cultura y la participación vecinal. Ahora el alcalde se reúne con las asociaciones de vecinos cada dos meses para estar en contacto con la realidad e intentar buscar las mejores soluciones para el municipio junto con los ciudadanos, que son quienes conocen en primera persona la localidad, las empresas, los barrios y sus calles. "Para nosotros son muy importantes estas reuniones", asegura el primer edil, "y con la ayuda de estos encuentros se ha hecho una gran labor municipal". Aunque todavía queda por hacer. Viveros cree que una de las carencias de Coslada es la vivienda protegida. "En esta legislatura ha arrancado la creación de 118 pisos de VPO y en el próximo mandato queremos construir 1.500 más. El proyecto está en manos de la Comunidad de Madrid y espero que sea aceptado el plan, tal y como se ha hecho en otros municipios", explica el primer edil, que asegura que en cuanto tengan una respuesta del Gobierno regional, el Ayuntamiento del municipio comenzará las obras. "Espero que la Comunidad tenga sensibilidad y nos apruebe la propuesta, porque la necesitamos".

Fecha de caducidad
Respecto a las encuestas, el Ayuntamiento de Coslada no tiene, aunque el alcalde cosladeño presiente que hay mucha gente que quiere vincular su gestión con la de Zapatero, pero a su vez confía en que los ciudadanos apuesten de nuevo por él. "Los vecinos conocen perfectamente lo que hemos hecho en estos cuatro años, en una época de crisis económica terrible y tras los diferentes episodios vividos", comenta el primer edil. Por este motivo, no duda en afirmar que seguirá siendo el alcalde de Coslada. Y en caso de que así sea afirma que "queda mucho por hacer. Hemos sentado muy bien las bases y los cimientos, pero todavía queda consolidar el proyecto", explica Viveros, un alcalde con fecha de caducidad, en 2015. "Ocho años son más que suficientes para llevar a cabo mi proyecto y dejar abiertas las vías para continuar transformando la localidad y haciéndola mucho más accesible para todos los ciudadanos", aclara.

Si Viveros repite tiene claro los principales proyectos que va a desarrollar en Coslada. La creación de 2.000 nuevas plazas de aparcamiento y un estudio de movilidad serán las primeras acciones que realizará. "Queremos crear espacios donde se pueda conjugar el aparcar con una circulación fluida, aunque necesitamos también la responsabilidad y el civismo ciudadano". No obstante, el programa será mucho más austero que en este mandato, continuando en la misma línea que los últimos dos años y medio. "No podemos tener más gastos que ingresos. Tenemos que administrar mejor el dinero. Con menos tenemos que hacer más", explica el primer edil. Y concluye: "No queremos que Coslada sea una ciudad grande, sino una gran ciudad. Y en esta transformación estamos".