Filólogo, actor, gestor cultural, poeta, performer... Gonzalo Escarpa es un auténtico hombre del Renacimiento. Este jueves ha visitado la redacción de Madridiario para compartir con nuestros lectores sus dudas, inquietudes y opiniones sobre el panorama cultural actual. Lea aquí el chat completo.
Filólogo de formación, Gonzalo Escarpa ama, admira y respeta las palabras. En su conversación con los lectores de Madridiario, este polifacético demiurgo ha confesado que su pasión por la literatura empezó en su infancia. "No tenía demasiadas obligaciones, así que opté por la literatura para llenar esos veranos infinitos".
Sobre la crisis, Escarpa está convencido de que el ingenio debe ser una de las herramientas clave para salir a flote, aunque rechaza de plano la visión bohemia y romántica del hambre y la pobreza como fuentes de inspiración. "No estoy de acuerdo con el paradigma romántico que defiende el sufrimiento como herramienta creativa. La creación surge de las grandes emociones, y puestos a elegir, prefiero la alegría, la diversión, el juego y la vida".
A su juicio, otra de las armas que la sociedad debe emplear para evitar crisis como la actual es la educación. Y para eso, claro, apuesta por una reforma del actual sistema pedagógico. "Tenemos que empezar a valorar la agilidad y la capacidad de análisis, la formación de un criterio propio, por encima de la nemotecnia. 'Pensar mola' es un eslogan que todos deberíamos usar".
Inmerso en la actualidad en la experimentación y en la poética escénica, Escarpa entiende que la poesía no tiene nada que ver con la verdad. "En realidad, la poesía es mentira -confiesa-. El resultado es una amalgama de realidad y ficción. Lo importante es que el texto resulte verosímil, pero la verdad no juega un papel relevante".
Además, Escarpa recomienda a sus lectores "partir del texto" para las dramatizaciones. "El poema hay que respetarlo, convertir sus imágenes en movimientos, sus dicciones en gestos. Tomar conciencia de las necesidades del poema".
En cuanto a los temas de sus creaciones, Escarpa admite la dificultad de escribir sobre cuestiones universales como el amor. Esa dificultad, sin embargo, no significa que haya temas 'tabú'. "El amor es un tema manido. Pero eso no significa que esté agotado completamente, sólo requiere una reflexión especialmente consciente para no caer en lo ya dicho", subraya.
Aunque Escarpa también ha dado una pista de por dónde pueden ir sus trabajos futuros. "Siempre he soñado con encontrar un editor loquísimo que aceptara editar libros de poesía como los infantiles, con diferentes texturas, lavables, comestibles... o una maleta que contuviera poemas sueltos y el lector pudiera ordenarlos a su gusto". Y, a falta de ese editor loco y ante las dificultades que plantea el amor como recurso literario, Escarpa ha hecho una inquietante revelación a los lectores de Madridiario sobre el tema de uno de sus poemas. "Busca en 'google' esperanza aguirre y gonzalo escarpa y verás".