AENA e Iberia invertirán 100 millones de euros en la construcción de una nueva terminal de carga de la compañía en el aeropuerto de Madrid-Barajas junto a la T4, según el acuerdo firmado este jueves entre las partes con el Ministerio de Fomento.
Del total, Iberia aportará 60 millones de euros para la construcción de la nave y AENA los 40 millones de euros restantes, con el objetivo de convertir a Barajas en el principal 'hub' -centro de conexión de vuelos- de mercancías a Latinoamérica.
La
nueva terminal, que se situará próxima al edificio satélite de la T4, ocupará
90.000 metros cuadrados, un 40% más que el centro de carga actual. En ella se destinarán 15.000 metros cuadrados a las mercancías de productos perecederos, mercado en el que Barajas es el principal aeropuerto de carga desde
Latinoamérica a
Europa gracias a Iberia. Blanco, quien presidió la firma del contrato para su puesta en marcha entre el ente público y la aerolínea que preside Antonio Vázquez, subrayó que el proyecto estará operativo en 2015, cuando finalicen las obras, y que permitirá incrementar un crecimiento del 200% del transporte de carga de Iberia entre 2015 y 2030 frente al volumen transportado el pasado año. De este modo, el volumen de carga que manejará Iberia en Barajas pasará de las más de 175.000 toneladas en 2010 a 650.000 toneladas en 2030.
Para Iberia la nueva terminal de carga es "una buena noticia" para captar un mercado que, según las perspectivas de los principales fabricantes de aviones, crecerá por encima del 5% anual hasta 2028 y en torno a un 10% al año en el transporte de mercancías perecederas. Antonio Vázquez destacó que la nueva terminal de carga permitirá crear
400 empleos directos y
1.000 indirectos -aduanas, vigilancia, y transporte- y subrayó la "suma importancia" del proyecto no solo para la aerolínea sino para la Comunidad de Madrid, "para el futuro de Barajas y para toda España". No en vano, el aeropuerto es la primera industria de la región.
Los problemas del ruido
El responsable de Iberia destacó el acierto en la ubicación de la nueva infraestructura. A siete kilómetros más cerca de la T4 y
entre las dos pistas 15-33, y a tres kilómetros del edificio satélite, donde se concentra el transporte de carga. "Esto permitirá ganar en productividad, ahorrar tiempo y ofrecer un mejor servicio", añadió. En el actual centro de carga del aeropuerto de Madrid-Barajas están ubicadas 200 empresas que participan en todas las etapas de la cadena del transporte aéreo de mercancías. Vázquez, además, mostró su satisfacción por la reciente finalización de las obras de la tuneladora que excava el trazado
Atocha-Chamartín del AVE, que será el preludio de la llegada de la
alta velocidad al aeropuerto.
Sin embargo, estos proyectos no satisfacen a todos. El incremento de la capacidad para gestionar carga influirá a su vez en el aumento del tráfico del aeropuerto, algo a lo que se oponen de forma radical las
plataformas vecinales y los alcaldes de los barrios y municipios próximos al aeropuerto. En su caso, la Plataforma de Afectados en Paracuellos por la ampliación del aeropuerto (a la que se unen las asociaciones AAVV Altos de Jarama, Adispa, la Asociación para la Defensa de Belvis, la AAVV los Berrocales y la AAVV de Miramadrid y que representan a los vecinos más próximos a las pistas) exige desde 2006 la
reducción de la actividad de Barajas, la modificación de rutas para evitar la contaminación acústica y el
cierre nocturno del aeropuerto de 23.00 a 7.00 horas.