MDO | Lunes 07 de marzo de 2011
La delegada del Gobierno,
Amparo Valcarce, y el consejero de Presidencia Justicia e Interior,
Francisco Granados, la han emprendido a bolazos de nieve (figurados) para dirimir quién es el responsable de que miles de conductores
quedasen atrapados el pasado viernes en la A-6. Granados acusa a Valcarce de "desaparecer" durante la crisis, pero reconoce que no llamó a la delegada y que la coordinación con el subdelegado del Gobierno y con el Ministerio del Interior fue perfecta. Valcarce por su parte asegura que estuvo al frente del operativo de Protección Civil y la Guardia Civil y que, puesto que Granados no le llamó, entendió que no necesitaba "más información de la que le estábamos dando".
¿De quién es pues la culpa del colapso? La alerta y los protocolos de actuación por inclemencias meteorológicas parten, en un primer nivel, de la previsión de la
Agencia Estatal de Meteorología. A tenor de lo que la AEMET dicte, la Delegación de Gobierno y la Comunidad modifican el nivel de alerta y emiten los avisos pertinentes. Una vez más, el fallo pudo ser en cadena: la previsión no fue acertada (no es una ciencia exacta) y la nevada fue mucho más copiosa de los esperado; las
quitanieves de Fomento no estaban lo suficientemente cerca para acceder al punto del colapso; y, por último, muchos conductores no llevaban las preceptivas
cadenas.
Independientemente de su enfrentamiento, Valcarce y Granados sí coinciden y pueden tener razón en algo: hace falta
revisar los protocolos de actuación para evitar otra situación similar. El resto parece pura bronca política al albur de la cercana campaña electoral.