María Jesús R.L., una de las testigos en el juicio por la muerte de Álvaro Ussía, ha relatado que el incidente que provocó que los porteros de la discoteca El Balcón de Rosales expulsaran a la víctima fue que el chico le tocó el culo, lo que propició que ambos se enzarzaran en una discusión que acabó con la presencia de los porteros de la sala y su expulsión de la misma. En la jornada, la presidenta de la Sala ha abroncado en varias ocasiones a la letrada Miriam Vergara por la fuerza de sus interrogatorios y ha expulsado a varios amigos de Ussía por insultar desde el público al principal acusado.
María Jesús R.L., una de las testigos en el juicio por la muerte de Álvaro Ussía, ha relatado que el incidente que provocó que los porteros de la discoteca El Balcón de Rosales expulsaran a la víctima fue que el chico le tocó el culo, lo que propició que ambos se enzarzaran en una discusión que acabó con la presencia de los porteros de la sala y su expulsión de la misma.
La testigo ha relatado que se encontraba en el interior de la discoteca con su compañera de trabajo, Macarena N.S., quien meses antes había mantenido una relación con uno de los porteros del local. "Álvaro estaba con sus amigos y nos estaba empujando, puede ser sin querer. Nos molestaba y nos daba por la espalda. Siguieron hasta que a mi me tocó el culo. Me di la vuelta rápidamente. Nos pusimos a discutir porque llevaba toda la noche empujando. Llegaron los porteros y se lo llevaron. Creo que vinieron porque los porteros nos conocían", ha narrado la joven. Además, ha querido dejar claro que los porteros no emplearon la fuerza para echarles de la sala. "Juraría que le agarraron del brazo y le sacaron", ha dicho y ha indicado que Álvaro estaba bebido, "como muchos otros en la sala".
La amiga de María Jesús, Macarena, ha corroborado al tribunal que se produjo el incidente porque Álvaro le tocó el culo a una amiga suya. "Estaba con mi amiga María cerca de la cabina de los dj's y unos chavales empezaron a pelearse en broma, a bailar. Giré y escuché gritos. Mi amiga dijo que le habían tocado el culo. Vinieron los porteros y se los llevaron. No sé si la empujaron o la tocaron el culo. Sólo escuché unos gritos. Se los llevaron dos porteros, uno de ellos David A", ha contado la joven y ha reseñado que ni ella ni su amiga avisaron a nadie de lo ocurrido. Según su relato, su amiga le dijo a la víctima que por qué le tocaba el culo. "Te lo toco porque me da la gana, puta", le replicó Álvaro, según ha contado la testigo. Tras los insultos, llegaron los porteros y les echaron del local de "ninguna forma agresiva". "Les empujaban en la espalda", ha dicho la chica, negando que les agarraran del cuello.
La joven ha indicado que denunció ante la Policía que sufrió amenazas por la red social Tuenti. "Sacamos las más fuertes y se presentaron a comisaría. Decían que me iban a tirar a las vías del tren, que me iban a arrancar la piel a tiras, que por mil culpa le habían matado, que había avisado a Pitoño", ha contado.
Por otro lado, un socorrista que esa noche atendió a Álvaro tras ser agredido ha indicado que el chico estaba grave porque no respondía a estímulos. A preguntas de Miriam Vergara, el testigo ha apuntado que entonces no se le practicó ningún masaje cardiaco, puesto que estaba inconsciente y preferían que lo observaran efectivos del Samur.
Enrique M., que entonces era relaciones públicas del local, ha indicado que la víctima y su amigo, Rafael, se estaban despidiendo de él y Álvaro le dio un toque en el hombro a Rafael, quien se resbaló y pisó a una chica. "La chica se puso a gritar improperios para desacreditar lo que ellos habían hecho, que era un accidente", ha relatado el testigo, quien ha indicado que Álvaro en ningún momento discutió con Macarena, la chica a la que pisaron, ni tampoco tocó el culo a una amiga de ésta. "Entre tres porteros, le sacaron de la discoteca. Fueron muy bruscos", ha señalado el testigo, quien poco después recibió una llamada de Rafael. Al salir, subió las escaleras y vio al fallecido tirado en el suelo boca arriba y con los ojos cerrados. Al rato, ha señalado, llegó una Unidad móvil del Samur que no le podía atender porque los efectivos eran ATS y luego llegaron dos ambulancias, atendiéndole varios médicos.
Este testigo ha reconocido que entonces mintió en su declaración policial y contó detalles que le había dicho su amigo Rafael sin que él los hubiera presenciado. "Dos días antes había muerto mi amigo. Estábamos muy mal", ha recalcado.
Otro de los testigos de la presunta agresión a Álvaro Ussía ha asegurado este viernes que el principal acusado de su muerte, Antonio Sánchez "Pitoño", se tiró sobre la víctima de forma "brutal". La reprimenda del tribunal a la abogada se ha producido en el marco de la declaración de uno de los jóvenes que presenció de forma directa el asesinato del joven. En su declaración, la abogada Miriam Vergara, ha recurrido de forma constante a las manifestaciones policiales del chico ante las supuestas contradicciones realizadas por éste durante su declaración.
Vergara, ha inquirido con insistencia al testigo sobre qué es lo que vio exactamente ante la respuesta de que es miope y no pudo ver con claridad todo los detalles, teniendo en cuenta que se encontraba a escasos metros donde se produjo la agresión. La fuerza del interrogatorio ha provocado entonces que la presidenta del tribunal haya reprendido a la letrada por acosar al testigo y le ha instado a preguntar con "el mismo respeto que se hizo con los acusados".
El testigo, Christian G., estaba cerca de la discoteca con unos amigos diferentes al grupo de Álvaro, vio cómo éste caía al suelo y 'Pitoño' se tiraba encima de él -sobre el pecho o en el abdomen- con las dos rodillas, aunque cree que solo "le impactó una". "Me quedé petrificado porque ver un tío tan grande caer sobre una persona de esa manera, es una brutalidad", ha comentado el joven, que dice haber hecho artes marciales y sabe cómo son ese tipo de golpes; después llamó por su móvil al 112 y permaneció allí hasta que llegó el SAMUR.
La abogada de 'Pitoño' ha cuestionado en numerosas ocasiones el relato del testigo porque en la comisaría declaró, entre otras cosas, que había visto a dos porteros golpeando a Álvaro cuando ya estaba en el suelo, y en la vista ha dicho que solo vio al principal acusado dando puñetazos a la víctima. "No acose a los testigos", ha pedido la presidenta de la sala a la defensa de 'Pitoño' porque, a su entender, discutía con el testigo en vez de preguntarle y, por ello, le ha amenazado con retirarle la palabra y pasarla a otros abogados.
La fuerza del interrogatorio ha provocado entonces que la presidenta del tribunal haya reprendido a la letrada por acosar al testigo y le ha instado a preguntar con "el mismo respeto que se hizo con los acusados". Ante la insistente lectura de las declaraciones policiales por parte de Vergara, la presidenta ha advertido a la letrada de que no va a permitir que se descontextualicen determinadas manifestaciones producidas horas después de que tuvieran lugar los hechos. Además, la magistrada ha tachado de "impertinentes" e "improcedentes" las preguntas de Vergara.
Christian, que ha reconocido que es miope y no llevaba gafas esa noche, oyó a dos empleados del 'Balcón de Rosales' sacar unos cubos de basura y comentar entre ellos que estaba "escondido en el cuarto de baño el agresor", y se lo comunicó a la policía.
Retraso de dos horas por un olvido del tribunal
No ha sido, sin embargo, el único incidente que se ha producido este viernes en la sala de vistas. Instantes después del enfrentamiento con la abogada de 'Pitoño', la juez ha echado de la sala a dos de los amigos de Álvaro Ussía después de que un funcionario de Policía Nacional advirtiera que estaban insultando en voz baja al principal acusado.
La tercera sesión del juicio por la muerte de Ussía, el 15 de noviembre de 2008, no ha comenzado hasta pasadas las 12:30 horas, pese a que estaba fijada para las 10:00 horas, debido a que
el tribunal de la sección 23 olvidó este jueves ordenar el traslado del principal acusado desde la prisión de Soto del Real.
Junto a Antonio Sánchez, que se enfrenta a 15 años de cárcel por un delito de homicidio, en el banquillo de los acusados se sientan David Alonso y David Sancio, a los que las acusaciones piden 13 años como cooperadores necesarios