Municipios

Arranca el protocolo para soterrar las vías del Cercanías en las capitales del sur

En Móstoles, Alcorcón, Fuenlabrada, Getafe y Leganés

Ángel Calleja | Martes 01 de marzo de 2011
Las vías de las líneas C-3, C-4 y C-5 de Cercanías que parten en dos hasta  cinco municipios del sur de Madrid están hoy un poco más cerca (aunque aún lejos) de desaparecer. El protocolo por el que quedarán soterradas quedó firmado este martes, sin embargo, este es poco concreto y deja todas las cuestiones vitales en el aire.

El ministro José Blanco reunió este martes a los alcaldes de Alcorcón, Fuenlabrada, Getafe, Leganés y Móstoles para hacerse una foto "histórica". El acuerdo supondrá eliminar de la superficie los 20 kilómetros de vías que desde hace 20 años suponen una insalvable brecha urbana en cinco de los municipios más grandes de la región.

Cumplir esta reivindicación, confesaron Enrique Cascallana, Manuel Robles, Pedro Castro y Rafael Gómez Montoya, respectivamente, supondrá hacer realidad una de las principales reivindicaciones de 1,2 millones de madrileños. Sin embargo, el único popular invitado a la cita, el mostoleño Esteban Parro, puso el dedo en la llaga: el protocolo no marca plazos, ni forma de financiación (aunque se mencionan posibles aprovechamientos urbanísticos), ni la participación porcentual de cada administración en un proceso muy costoso. De dónde saldrá el dinero y la posibilidad de crear un consorcio para gestionar las obras es una cuestión que determinarán los estudios de viabilidad que están por realizarse.

Según el ministro José Blanco, el de este martes no es el paso definitivo, pero es un primer paso (después de que cada ayuntamiento haya aprobado el convenio en pleno) "que no se va a detener" para mejorar la movilidad y el urbanismo de los municipios del sur.

El reto de los firmantes es incluir ahora a la Comunidad de Madrid en este protocolo de colaboración, pero el Ejecutivo es escéptico. Tanto que el consejero de Transportes, José Ignacio Echeverría, espera que el convenio no sea "un acto de engaño" a los ciudadanos. El consejero de Interior, Francisco Granados, calificó el acto realizado Ministerio de Fomento de "paripé", pero el alcalde de Alcorcón, Enrique Cascallana, contestó: "Este acuerdo lo ha firmado también un alcalde del PP, Esteban Parro, y lo ha apoyado el PP en los distintos municipios. No creo que el señor Granados piense que estuvieran haciendo un 'paripé'". "Lo que tiene que hacer la Comunidad es cumplir su compromiso de poner un euro más de lo que ponga el ministerio de Fomento, como dijeron en la Asamblea de Madrid", concluyó.

¿Qué se va a hacer?
El más grande de los cinco municipios implicados en el protocolo firmado, Móstoles, ya tiene en principio solucionado su problema con las vías del Cercanías. Con el municipio partido por la mitad y el tren atravesándolo a menos de 50 metros de muchos hogares, el soterramiento de 3 kilómetros ya se está ejecutando dentro del plan firmado con la Comunidad de Madrid para prolongar la línea C-5 hasta Navalcarnero, plan con una inversión estimada de 400 millones de euros. Pese a ello, Estaban Parro advirtió este martes que aún hay "flecos" pendientes en la forma de un convenio que determine cuánto aportará el Estado y cómo revertirán el municipio los terrenos de las cocheras de El Soto, propiedad de Renfe. Zonas verdes, dotaciones públicas, viviendas, zonas comerciales y de oficinas ocuparán el lugar de las vías.

En el caso de Alcorcón, Enrique Cascallana ha prometido crear un bulevar y un tranvía que una los desarrollos norte y sur sobre los 6 kilómetros de raíles hoy existentes. Fuenlabrada, según explicó su regidor, Manuel Robles, a Madridiario, cuenta con un convenio con la Sociedad Estatal de Suelo SEPES para crear suelo industrial  partir de suelo municipal, aportando así su parte al proyecto. Como en Leganés, la brecha de 4-5 kilómetros de extensión que suponen las vías de la línea C-4 no reúnen sin embargo el terreno necesario para poder aprovechar el suelo más que para crear pasillos de circulación y zonas verdes, según aseguró a este digital Rafael Gómez Montoya.

Getafe, por último, calcula en 5 kilómetros sus necesidades de soterramiento después de haber soterrado ya la línea C-4. Pedro Castro aspira ahora a unir los barrios del Casar, Getafe Norte y Juan de la Cierva eliminando la barrera que supone la línea C-3 y obteniendo 1.200.000 metros cuadrados de zonas verdes que llegarán hasta el parque empresarial de Carpetania.