Navacerrada va a recuperar una parte de su historia. Casi una década después de que iniciase su proceso de abandono, la Comunidad de Madrid ya ha adjudicado el proyecto por el que el las antiguas instalaciones del Club Alpino Guadarrama volverán a la vida tras ser indultado por Esperanza Aguirre.
Cuando abra, el club será un hotel de cuatro estrellas dirigido por
Hoteles Privilegio. Esta empresa, que ya gestiona un establecimiento vinculado al esquí
en el pirineo aragonés, acometerá las obras necesarias para, respetando la morfología del edificio actual, convertir el Guadarrama en un hotel con
20 habitaciones "de alto standing" con baño y vestidor, un restaurante "que quiere ser referencia en la zona", guardería para dar servicio a los practicantes de los deportes de nieve, piscina climatizada y un balneario-spa.
La inversión para actualizar este establecimiento de 2.000 metros cuadrados supera los
3 millones de euros. Las obras durarán un máximo de 18 meses y comenzarán en cuanto concluya la tramitación de las últimas licencias necesarias, en las próximas semanas. Cuando entre en funcionamiento dará trabajo a una veintena de personas. La ocupación de esta zona de monte público, que gestionan los ayuntamientos de Cercedilla y Navacerrada, ha sido
autorizada por 15 años.
El hotel recogerá el testigo de su antecesor en lo que a promoción de
deportes de nieve (en invierno) y
rutas naturales o senderismo (el resto del año) se refiere, aunque sus gestores sean privados.
"No tiraré esto con nuestro dinero"
La recuperación del edificio fue decidida en mayo de 2010 por la propia
Esperanza Aguirre. La Consejería de Medio Ambiente, que dirige
Anabel Mariño, presentaba en esa ocasión con la presencia de la presidenta el plan de
recuperación del Puerto de Navacerrada y el entorno de la estación de esquí. Este proyecto incluía la plantación de 3.600 árboles y arbustos, la renovación de la Plaza Norte, la creación de un Centro de Visitantes y el soterramiento de la línea férrea, además de la
demolición del Club Alpino y su sustitución por un mirador.
Cuando las máquinas ya habían sido desplazadas y la pala excavadora estaba lista para asestar el primer golpe del derribo, Aguirre ordenó detener los trabajos: "No voy tirar esto con nuestro dinero. Lo
sacamos a concurso y lo adjudicamos para que alguien lo explote. Seguro que a algún privado le interesa". La consejera Mariño advirtió a la presidenta que el proyecto de recuperación y los trabajos ya estaban adjudicados, pero no logró hacerle cambiar de opinión.
A preguntas de
Madridiario la Consejería no ha precisado cuánto costó organizar el acto de presentación, el desplazamiento de la pala excavadora o si ha supuesto algún coste la modificación del proyecto y la adjudicación de un nuevo concurso (
lea aquí las bases del mismo) para el caso del Club Alpino Guadarrama. En cualquier caso, recalcaron, la inversión para recuperar el edificio correrá a cargo del adjudicatario. Los alcaldes de
Guadarrama y
Cercedilla han dado el visto bueno a la operación ya que generará puestos de trabajo y recuperará un espacio hoy en completo abandono que hizo las delicias de los amantes de la montaña desde los años 60 del siglo XX.