MDO | Jueves 10 de febrero de 2011
El próximo 15 de febrero, la Muestra estable de teatro independiente, creada por el grupo teatral ‘Cultura Viva’, reanuda su actividad teatral. 'La almohada roja', 'Otoño agridulce' y 'La última mirada del Che Guevara' son las próximas propuestas de entretenimiento teatral.
Todas las representaciones tendrán lugar en la
Casa de Vacas a las 20.00 horas. El precio será de 12 euros y las sesiones se repartirán entre los días 15, 16, 22 y 23 de febrero.
La Muestra comenzará con la propuesta de la compañía de teatro 'Entraslada',
‘La almohada roja’, obra y dirección de Ricardo Rodríguez Martín. Se trata de una entretenida representación con tintes policíacos, una comedia de intriga, de secretos y de traiciones. Una obra emocionante, donde todo gira alrededor de un cadáver que aparece por sorpresa. Un muerto que sin sospecharse desencadena toda la trama.
El
miércoles 16,
'Cultura Viva' presenta, en estreno absoluto,
‘Otoño agridulce’. Un trabajo dirigido por Pedro Moraelche, que cuenta con la actuación de Diana Moreno y Manuel García Merino. En una pequeña capital del interior de España viven los protagonistas de nuestra historia. Llevan casi cuarenta años de convivencia cuando una llamada telefónica del único hijo de la pareja, anunciando su intención de divorciarse de su mujer, es la espoleta que hace replantearse a los protagonistas su vida en común y establecer una conversación sin "nada a ocultar". Es un tratado sobre las dificultades que siempre presenta la vida en común de seres humanos, las dificultades de la convivencia.
El
martes 22 y miércoles 23, Se representará
'La última mirada del Che Guevara' de Antonio García Molina, cuenta con la interpretación de Antonio Montenegro. interpretación libre de Antonio García Molina sobre la última reflexión de El Che Guevara en la aterradora soledad que tuvo que vivir momentos antes de su ejecución. La obra refleja a un Che Guevara totalmente abatido por el cansancio y agotamiento de varios días sin comer ni dormir por la selva bolivariana, una herida de bala en una pierna y unos agudos y continuos ataques de asma.
Este brutal deterioro físico, ya irreversible, culmina en un extraordinario esfuerzo sobrenatural durante las dos últimas horas de vida de El Che para morir con dignidad. El Comandante Guevara trata de convencerse de que todo lo que hizo fue en beneficio de los oprimidos y por la construcción de una América Latina unificada.