madri+d | Domingo 27 de enero de 2013
Los más pequeños pudieron aprender las propiedades del aire con unos sencillos experimentos que les permitieron 'ver' un elemento aparentemente invisible pero imprescindible.
Materiales - Abanicos.
- Globos.
- Pajitas.
- Bolsa de plástico para atrapar el aire.
- Balanza artesana.
- Fuelle artesano.
- Instrumento musical artesano.
Introducción Vamos a demostrar que el aire existe, aunque no podamos verlo, partiendo de distintas experiencias cercanas a la realidad cotidiana del alumnado y con juegos de percepción sensorial.
Desarrollo -
Podemos percibir el aire a través de los sentidos Al soltar el aire de un globo escuchamos el sonido que produce y sus variaciones. Sentiremos en la piel la brisa producida por un abanico, las pajitas y el fuelle. Jugamos a tapar los ojos del visitante de forma que tendrá que descubrir el aire a través del oído y el tacto.
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El aire pesa En cada extremo de una balanza artesana (simplemente un palo vertical y otro horizontal) colgaremos un globo, uno inflado y otro sin inflar. Comprobaremos que el aire pesa. La balanza se desplaza hacia el lado del globo inflado.
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Podemos atrapar el aire Llenamos una bolsa de plástico con aire, también atrapamos el aire con el fuelle artesano, y con un globo.
¿Qué hizo el visitante? El visitante descubrió diversas propiedades del aire. Para ello, manipuló los materiales del stand y utilizó diversos sentidos. Como el fuelle estaba elaborado con una caja forrada con papel de regalo, algún visitante lo confundió con un regalo de cumpleaños y entonces nos cantó el 'Cumpleaños feliz'. Esta anécdota se debió a la dualidad de los materiales artesanos.
Responsables: Begoña Fernández Sánchez
Eva M. Pan Bohórquez
Pedro Enrique Polo Soltero
Fuente: VI Feria Madrid por la Ciencia