MDO | Lunes 24 de enero de 2011
Esperanza Aguirre lo decía públicamente este lunes: los alcaldes de los municipios madrileños no dejan de pedirle. Delante de los medios o en petit comité, no hay primer edil que se resista a intentar arrancarle un compromiso a la presidenta para que construya un colegio, arregle una carretera, dote de fondos un centro social o abra una residencia en cuanto ésta se les pone a tiro; algo, en definitiva, con lo que poder contentar a sus vecinos, más ahora que la también líder del PP está de gira preelectoral por los municipios y que la crisis estrangula las arcas locales. "El alcalde de Alcalá de Henares no me ha pedido nada en público, como él dice, porque ya me lo ha pedido en privado", contaba con desparpajo la presidenta durante la inauguración de la M-100. A su lado, Bartolomé González (junto al que estaban los alcaldes de Torrejón, Ajalvir, Daganzo o Meco) le miraba entre sonrisas, admitiendo que un alcalde no puede renunciar a defender los intereses de sus gobernados. Otra cosa es que, por sintonía ideológica, quienes militan en el PP lo tengan más fácil que sus compañeros de otros partidos.