La Asociación El Defensor del Paciente recibió en el último año 12.162 denuncias por presunta negligencia o mala praxis sanitaria, de los cuales 554 eran casos de pacientes que habían fallecido, según los datos recopilados en su Memoria Anual de 2010. De estos, 3.519 denuncias provenían de la Comunidad de Madrid, de nuevo, la que más acumula.
Las cifras reflejan cómo los casos registrados y las muertes derivadas de errores médicos o del sistema sanitario han descendido respecto a 2009 (675 reclamaciones menos y un descenso de en 32 fallecidos) con carácter general. Ello no significa, señala el colectivo, que las cosas hayan mejorado, ya que en la
última década las reclamaciones y demandas por mala praxis se han
triplicado.
Por comunidades, Madrid lidera la lista con
3.519 casos (casi 300 menos que en 2009), seguida de Andalucía (1.824), Cataluña (1.235), Comunidad Valenciana (1.171). Encabeza la relación el Hospital
Gregorio Marañón, tras el que se sitúan el
Clínico San Carlos, el
Doce de Octubre,
La Paz y el
Ramón y Cajal.
Los servicios con más reclamaciones fueron los de Traumatología y Ginecología, seguidos de Cirugía General, Urgencias, Ambulancias y Oncología. En la primera, el motivo son las
esperas para la realización de pruebas (especialmente en las resonancias magnéticas) y operaciones, lo mismo que para Cirugía General, que añade las
infecciones hospitalarias. Ginecología sufre largos plazos de espera por la falta acusada de profesionales. Las amplias esperas en las
Urgencias y los errores de tratamiento colocan a estas en la lista negra, como a las
ambulancias en el caso de demoras excesivas. Oncología cierra la relación por las esperas y los fallos diagnósticos.
El Defensor del paciente advierte que, en la Comunidad de Madrid, cuesta comprender los
colapsos crónicos en algunos hospitales, pese a contar con servicios de reciente creación, como en las nuevas urgencias del Hospital Clínico San Carlos, "donde lo enfermos han tenido que soportar esperas de hasta 24 horas". O en el
Infanta Leonor de Vallecas, donde afirma que hubo enfermos esperando incluso cuatro días, pendientes de una cama libre en planta.
Respecto a las ambulancias, la Asociación asegura que "el protocolo del 112 se cobra decenas de vidas por la falta de respuesta" y por intentar, mediante "diagnósticos telefónicos", evitar el traslado del enfermo. El caso es que el
Summa 112 de la Comunidad de Madrid es "
el peor de todos" a su juicio: "Informándonos sobre los tiempos de atención en las bases de urgencia, nos hemos enterado que ante la falta de unidades disponibles, durante meses, lo que se ha estado haciendo es
cubrir avisos de ambulancias con las UVI móviles, que se supone que han de estar reservadas para las urgencias vitales. Se han tenido que desplazar unidades de soporte vital avanzado a destinos varios, de punta a punta de la Comunidad. Así ha pasado, que en numerosísimas ocasiones cuando se ha precisado una UVI móvil no ha estado disponible". A pesar de todo, elogian la labor de los profesionales del servicio por tratar de suplir con su esfuerzo las carencias de este sistema.
Las listas de espera
Lo que no mejora son las
listas de espera quirúrgica. Según los cálculos de El Defensor del Paciente, la lista de espera real es de 50.100 pacientes que a día de hoy aguardan para ser operados. La demora media, aseguran, es de
70 días y el compromiso de operarse antes de
30 días adquirido directamente por Esperanza Aguirre es "mentira".
"El informe anual de El Defensor del Pueblo, denunció demoras para operarse de más de 1 año y medio, incluso 3 años para someterse a pruebas de alergia", aducen. "La realidad es que un paciente puede aguardar
tranquilamente
de 6 meses a 3 años para ser intervenido: entre cita con su médico de cabecera, derivación al especialista, práctica de pruebas diagnósticas, cita de nuevo con el especialista para valorar el diagnóstico, inclusión en la lista de espera y transcurso añadido hasta ser llamado para la cirugía", asegura la Asociación. Las patologías con mayor demora son en los hospitales madrileños son cirugía cardiaca, cataratas y prótesis de rodilla y cadera.
El caso de Antonio Meño
Respecto a las sentencias ganadas por el servicio jurídico de la asociación, El Defensor del Paciente se felicita porque la
Sección 8ª de la de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), ha sido apartada para poder dilucidar este tipo de casos. Ésta, denuncian venía dando la razón sistemáticamente a la Comunidad de Madrid incluso en casos donde los médicos y los informes reconocían que había existido una negligencia.
En este sentido, la Asociación ve en 2010 el año de la familia de
Antonio Meño, cuya
denuncia por mala praxis se reabrió finalmente, permitiendo a sus padres abandonar el hogar improvisado que habían
instalado en la Plaza de Jacinto Benavente de la capital.