Medio Ambiente

El CO2 como recurso, no como residuo

Carmen M. Gutiérrez | Miércoles 19 de enero de 2011
Sería todo un logro y un alivio poder cerrar el círculo del dióxido de carbono (CO2), es decir, que lo que se emite se pueda utilizar en diferentes aplicaciones, como la creación algas para su uso como biomasa, de tal forma que se reduzcan las emisiones. En el seminario 'El CO2 como recurso', organizado por Gas Natural, se ha dado a conocer que cada vez esta posibilidad está más cerca.

El desarrollo tecnológico está en el origen del cambio climático, pero también en la solución. La captura de CO2 es una de las recomendaciones de la Agencia Mundial de la Energía para mitigar el calentamiento global, junto con la eficiencia, las energías renovables y la nuclear, según ha recordado el director general de la Fundación Gas Natural, Pedro Fábregas, durante la presentación del libro 'El CO2 como recurso' de Lourdes F. Vega, que da nombre al seminario celebrado este miércoles.

Ya se captura CO2 puntualmente en Noruega, Estados Unidos o Canadá, pero todavía no es un proceso que se haga a gran escala. Este proceso se realiza en la propia fuente de emisiones, ya que una vez en la atmósfera es muy difícil de atrapar. Después hay que almacenarlo en yacimientos agotados de gas y petróleo o en acuíferos profundos salados, pero además puede tener numerosas utilidades, en las que los investigadores están bastante interesados. La reutilización ayudaría a cerrar el ciclo y reducir las emisiones de este gas de efecto invernadero.

Según los datos aportados este miércoles por la autora del libro, en la actualidad, la cantidad que se emite es 200 veces superior a la que se utiliza en la fabricación de bebidas carbonatadas, como el cava, y otro usos convencionales. La buena noticia es que las posibilidades de convertir este residuo en un nuevo recurso son mucho mayores, como demuestran recientes investigaciones y nuevas utilidades.

Piscinas y chocolate
Por ejemplo, se ha estudiado que el CO2 depura las aguas y que no es agresivo como el cloro. Hay una patente para desinsectar alimentos con este gas en vez de otros productos, algunos ahora prohibidos. En Valencia hay una fábrica que lo utiliza para quitar la grasa al chocolate. Hay proyectos para utilizar este residuo en la producción de algas con el fin de destinarlas a biomasa. Hay que tener en cuenta que este gas es inocuo para el ser humano, aunque como sabemos no para el clima global.

El CO2 también se puede usar para la creación de diversos materiales, la fabricación de disolventes, la extracción de cafeína, el reciclaje de aceites y una larga lista de utilidades. "El ozono es una gran oportunidad hoy en día", sentenció Vega. Las nuevas tecnologías de captura y utilización de este gas están empezando a aflorar y a colarse en la actualidad. España acaba de regular estas prácticas y ya se empieza a hablar de ceoductos.

Este gas de efecto invernadero ya estaba presente en la naturaleza, pero desde la revolución industrial se ha disparado en la atmósfera, provocando el aumento de la temperatura de la Tierra. Este hecho es una evidencia científica, como explicó la doctora en Física y directora del centro de estudios de Matgas, entre otras responsabilidades.