Transportes

Campo Real cambia puntos negros por vidas

Transportes eliminará cinco tramos de carretera peligrosos en la zona

Ángel Calleja | Martes 18 de enero de 2011
El pasado 14 de enero, dos turismos impactaban de frente en el kilómetro 5 de la carretera M-209 en Campo Real. Un hombre de 60 años perdía la vida en el brutal choque y otras dos quedaban heridas en distinto grado. Los bomberos tuvieron que rescatar el cuerpo del fallecido de entre el amasijo de hierros en que se había convertido su coche.

Este accidente, ocurrido hace apenas una semana, es el último registrado en las carreteras secundarias del eje de la A-3, la autovía de Valencia. El tipo de siniestro que los municipios de la zona quieren evitar tras convencer a la Consejería de Transportes de que elimine de forma prioritaria hasta cinco puntos negros, incluido el 'cruce de la muerte'.

Campo Real, Pozuelo del Rey, Torres de la Alameda, Loeches, Tielmes y Valdilecha llevan años demandado al Ejecutivo regional la reforma de los tramos peligrosos de la M-220 (que une Torres de la Alameda con Campo Real y la A-3), la M-219 (entre Pozuelo del Rey y Loeches), la M-209 (de Villar del Olmo a Campo Real y Arganda) y la M-822, que enlaza las dos primeras.

Sin encontrarse en mal estado de conservación, estas carreteras acusan la falta de adaptación a los vehículos actuales (más potentes) y el desgaste provocado por el tráfico pesado, que se eleva hasta el 30% al ser ésta una zona de olivares y canteras. Ambos factores han provocado que la zona acumule cinco tramos de concentración de accidentes en un radio de diez kilómetros a la redonda.

Uno de ellos, la curva y contracurva existente en la carretera de la A-3 (M-220) ya ha sido eliminado gracias a la reciente remodelación de la vía. Ahora quedan cuatro.

Los tramos peligrosos
La Dirección General de Carreteras ha iniciado en primer lugar la reforma de la carretera de Arganda, la M-209. En esta vía, utilizada por gran parte de la población para acceder hasta el metro de La Poveda, se eliminarán dos curvas peligrosas que acumulan dos víctimas mortales y siete heridos graves en los últimos cinco años. Los giros, según el ingeniero Antonio Villaescusa, serán suavizados, lo que no evitará que los conductores tengan que ser más responsables: "La velocidad que se alcanza en esta carretera es excesiva. Incluso mientras acometemos las obras y pese existir señalización con límites a 40 kilómetros por hora, hasta los camiones van corriendo".

Con el llamativo nombre de 'cruce de la muerte' bautizaron los vecinos a la intersección de la carretera de Campo Real (M-220) con la carretera de Loeches (M-219). No pocos son los que se han llevado un susto en esta curva en bajada donde la visibilidad es escasa, la calzada estrecha y el tiempo para incorporarse en perpendicular o cruzar es relativamente corto. Los técnicos de Transportes ya trabajan para convertirla en una intersección en forma de T con carriles de aceleración/deceleración y carriles centrales de espera para los giros a la izquierda. Todo ello para rebajar una siniestralidad que es un 110% superior a la media de las vías de la zona, según explicó a Madridiario el director general de Carreteras, Borja Carabante.

El último punto negro, la conexión entre la M-822 y la M-220, tendrá el mismo tratamiento, como pudo comprobar el consejero de Transportes, José Ignacio Echeverría, en su visita a la zona este martes junto a los alcaldes de la zona. La inversión total para eliminar estos cinco tramos peligrosos ascenderá a 4,6 millones de euros.

Más inversiones

La primera edil de Campo Real, Concepción Guerra, no duda en poner de manifiesto que su municipio y los de sus vecinos han estado "un poco abandonaditos" hasta esta legislatura, momento en el que el Ejecutivo regional ha tomado nota de sus reivindicaciones, que ahora pasan por nuevas inversiones y más mejoras en las comunicaciones. "Seguiremos pidiendo para nuestros municipios", asegura.

Según el consejero de Transportes, estas mejoras y las que vendrán (“Seguiremos  trabajando”, asegura) son posibles gracias a que el presupuesto para seguridad y conservación de las carreteras ha aumentado pese a la crisis. Ello ha permitido atender las demandas de otros pequeños municipios que, como Campo Real y los de su entorno, necesitan acometer obras de calado para aumentar la seguridad en sus accesos y en el casco urbano.

El objetivo de la Consejería pasa por reducir al mínimo posible la siniestralidad en vías secundarias, que, según las estadísticas de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil en la Comunidad de Madrid sigue acumulando el 50% de las muertes en carretera, fundamentalmente por distracciones y exceso de velocidad.