Social

Una campaña contra el "derroche" por la visita del Papa

MDO/E.P. | Lunes 17 de enero de 2011
La Asociación Madrileña de Ateos y Librepensadores (Amal) ha puesto en marcha una campaña bajo el lema 'Vete a casa, Benedicto' para criticar el "derroche" que, a su juicio, va a suponer la visita del Papa a Madrid en agosto y para reclamar un Estado laico.

Tras una reunión mantenida este sábado en Getafe, la organización, encabezada por Luis Vega, ha iniciado esta campaña de movilizaciones, cuyo primer hito será la celebración de un acto público el próximo 29 de enero en el Ateneo de Madrid, y que contará con la presencia del ex embajador de España en el Vaticano Gonzalo Puente Ojea, el cantante Javier Krahe, el artista Leo Bassi, la ex presidenta de la Federación Española de Lesbianas y Gays (FELGT) Beatriz Gimeno y los escritores Marcos Ana y Lidia Falcón.

Días después, la Unión de Ateos y Librepensadores, en la que se integra la Amal, entregará un escrito en el Congreso en el que le pide que no se financie con dinero público la visita del Papa y en el que también pedirá que España deje de ser un Estado aconfesional y pase a ser laico.

"No estamos en contra de que el señor Benedicto, como ciudadano del mundo, venga a España, pero no nos parece de recibo que eso se acabe pagando con dinero de todos en una situación de crisis en la que se reduzca el gasto y se aumenta la edad de jubilación", ha señalado Luis Vega.

El presidente de Amal también ha criticado que el Papa venga a España "a regañar" y a intentar "criminalizar" a una parte de la ciudadanía. Asimismo, le acusa de "entrometerse" en las leyes como la del aborto o matrimonio homosexual "que las ha aprobado un Parlamento soberano como el español". "Además, se mete en nuestras vidas, nos dice lo que está bien y está mal e impide los avances científicos como la investigación con células madre o la muerte digna", ha añadido.

Esta campaña no es la única que ha puesto en marcha la asociación de ateos, hace dos años, crearon también polémica por el lema "Probablemente, Dios no existe", que llevaban varios autobuses. Después de esa campaña, criticaron la construcción de la 'Ciudad de la Iglesia'.