Los ayuntamientos de la Comunidad podrán escoger en qué zonas aplicar la ley que permite a los establecimientos de conveniencia, los que abren más de 18 horas al día, vender alcohol más allá de las 22.00 horas. El PP de la Asamblea han logrado esta posibilidad después de servirse de una triquiñuela legal para contentar al alcalde de la capital, Alberto Ruiz Gallardón.
Como les adelantó
Madridiario, Gallardón había exigido a la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre que, en caso de modificar la ley antibotellón para permitir vender alcohol por la noche en determinados establecimientos, el Ayuntamiento tuviera poder para determinar en qué zonas se hacía. De lo contrario, argumentaba,
el botellón se dispararía en Madrid.
El alcalde llegó a advertir a la presidenta en una
conversación privada que, de no cumplirse esta condición, tendría que retirar a la Policía de otras zonas para asumir el incremento de 'botelloneros' y aplacar a los vecinos que tendrían que soportar el ruido de éstos. Eso, justo cuando el Consistorio ha
endurecido la normativa contra el ruido apuntando a quienes consumen alcohol en la calle.
Para contentar a Gallardón, el Grupo Popular de la Asamblea negoció con el PSOE introducir esta modificación, pero
Izquierda Unida, sin cuyo voto no podía tramitarse la enmienda transaccional para modificar la ley antibotellón y prolongar la hora de venta de alcohol, bloqueó esta vía. La coalición denunció que no se había contado con su opinión y que PSOE y PP
negociaban a sus espaldas.
El truco
A la vista de este panorama, y con las puertas de IU cerradas, el PP ha terminado recurriendo a una
treta legal. Este jueves, el mismo día en que finalizaba el plazo para la presentación de las enmiendas parciales a la modificación de la Ley de Cajas de 2003 de la Comunidad de Madrid, los populares se han apoyado en un decreto de 28 de julio de 2005 del Gobierno central que permite que las disposiciones finales de las leyes puedan albergar cambios puntuales de normas cuyo objeto no tiene relación directa con la normativa a elaborar. De esta forma ha conseguido dar a los ayuntamientos, y concretamente al de Madrid, el poder que solicitaba.
Precisamente este jueves, el alcalde se daba por satisfecho, aunque advertía que el tiempo que tarde en entrar en vigor esta modificación provocará que se incrementará el botellón en el centro y, por tanto, "
se incrementarán las molestias a los vecinos", según recogió Europa Press.