Pedro Fernández Vicente | Jueves 23 de diciembre de 2010
Aquí nadie quiere perderse la Copa. El Atlético de Madrid se quedó un poco escaso ante el Espanyol, mientras que el Getafe de Míchel deslució la incorporación de Gordillo al Betis ganándole en su propio terreno y el Real Madrid barrió al modesto Levante.
El duelo en la cumbre lo pusieron los rojiblancos y los blanquiazules. El Atlético de Madrid y el Espanyol juegan la misma liga y ambos aspiran a estar en los puestos de Champions para el próximo año y, por si esto fuera poco, el bombo les hace enfrentarse en la copa.
Si a la rivalidad de estos dos equipos por su circunstancias le sumamos un terreno de juego encharcado, nos encontramos con un partido difícil en todos los sentidos y lo fue. Por culpa de eso, precisamente Forlán se hizo un esguince de ligamento lateral del tobillo y tuvo que ser sustituido.
Los de Pochettino empezaron muy organizados con un buen centro del campo, desmarques, velocidad y llegadas al área con cierta facilidad. Tampoco los rojiblancos querían perderse la fiesta y el Kun estuvo a punto de inaugurar el marcador en el minuto 13. Reyes, Simao y Agüero fueron la base de un equipo que se puso manos a la obra. Todo eso sin olvidar al peligroso Osvaldo que resultó ser una pesadilla para la defensa atlética, que no se dejó ganar la batalla.
Poco a poco los de Quique se fueron haciendo con el control de partido y en el minuto 31 de la primera parte el árbitro dio por buena una mano de Amat en el área que protestaron los periquitos y que Simao transformó en el primer y único tanto del partido.
Sergio García tuvo la ocasión más clara por parte del Español que se empeñó en dejar todo en manos de un contraataque que no dio resultados positivos, aunque regaló algunos sustos a la parroquia madrileña.
Ganó el Atlético pero ganó por poco y eso complica el partido de vuelta en Barcelona que supondrá una cuesta arriba que hay que jugar y hacerlo con fe.
Cualquier cosa con tal de recuperar la autoestima perdida por culpa de una manita inesperada. Ocho goles son muchos pero puede ser el principio de una remontada. También el Barcelona le metió los mismos al Almería en puertas del clásico y luego pasó lo que pasó.
Todo empezó cuando Benzema robó un balón lejos del área se plantó frente a Torres, al que desbordó, y de un derechazo soberbio batió sin contemplaciones a Munúa que, por cierto, no olvidará este partido viva los años que viva. El segundo lo marcó Özil a pase de Cristiano. Benzema observaba y en el minuto 31, se encargó de hacer el 3-0. No dejaron los madridistas que llegara el descanso sin volver a marcar y esta vez fue Cristiano el que se encargó de hacer llegar el balón a la red.
En los segundos cuarenta y cinco minutos volvieron los mismos protagonistas: primero Benzema y después Cristiano. Ya iban seis a cero y Ronaldo seguía con ganas de gol, así que en el 74 repitió y alcanzó otro triplete, igual que el delantero centro que ayer estuvo sembrado. Claro que era el Levante.
Pedro León que sustituyó a Özil en el minuto 75 no quiso quedarse fuera de la fiesta y antes de que terminase el partido marco el octavo.
No hay mucho que decir de un partido de estas características, jugado bajo el frío y el agua y encima con codazos y brusquedades, que las hubo de todos los colores, de hecho Turienzo Álvarez amonestó a la mitad de los jugadores en el campo.
Total, que el Real Madrid no creo que pase apuros en el partido de vuelta.
Lo mismo que el Getafe. Tampoco los madrileños azulones deberían tener problemas para superar esta eliminatoria que se les ha puesto de cara. Los andaluces echaron en falta las bajas notables de Emaná, Iriney, Nacho y Goitia.
El centro del campo bético estaba un tanto perdido sin sus dos hombres importantes. Se iban repartiendo la posesión del balón, aunque no las oportunidades de gol pero en el 26 un lío en el área bética dejó el balón en los pies de Miku que no perdonó. Era el 0-1 y el Betis cayó en la depresión. El Getafe se hizo con los mandos del partido creando ocasiones de gol y, claro, tanta insistencia que en el minuto 35 Ríos cogió un disparo desde fuera del área y puso el marcador en 0-2.
El Betis, que ya notó en su estado de ánimo el primer gol, este vino a darle la puntilla, porque, entre otras cosas, se estrellaban contra la defensa y el portero que estuvieron sólidos durante toda la noche.
El Getafe pudo venirse a Madrid con ese 0-2 que hubiese sido suficiente para garantizar la eliminatoria, pero en el 73 el joven Ezequiel fue objeto de un penalti que transformó Jorge Molina y dejó como definitivo ese 1-2 que ofrece muchas esperanzas a los de Míchel de estar en el bombo de cuartos.
Buena jornada copera para los madrileños que, con un poquito de suerte, podrán estar los tres en el bombo para cuartos de final de una Copa de Rey que recupera imagen e importancia.
Resultados:
Atlético de Madrid 1 (Simao) - Espanyol 0
Betis 1 (Molina) - Getafe 2 (Miku, Pedro Ríos)
Real Madrid 8 (Benzema -3-, Özil, Cristiano Ronaldo -3-, Pedro León) - Levante 0