"Los madrileños necesitamos políticas que se preocupen menos de llenar la región de campos de golf y más de proteger los recursos hídricos superficiales y subterráneos, menos de bombardear las nubes con ioduro de plata y más de garantizar el abastecimiento para cubrir la demanda social, menos de utilizar el Canal de Isabel II como empresa de inversiones financieras en el extranjero y más como una compañía que abogue por un modelo de gestión del agua permanente", sentenció.
La candidata de IU también avanzó que, si gana las elecciones regionales, pondrá en marcha un plan de saneamiento y depuración de aguas residuales "para conseguir la total recuperación ecológica de los ríos y la recuperación hidrológica de las subcuencas madrileñas del Tajo". Además, señaló que, de acuerdo con su compromiso de transparencia en la gestión del Gobierno, impulsará una auditoria del Canal de Isabel II, en concreto de las inversiones financieras "que viene realizando en aquellas actividades que no están relacionadas con la gestión del agua y el medio ambiente".
Despilfarro de agua
Sabanés aprovechó su visita a Moraleja de Enmedio, donde el Gobierno regional va a construir otro campo de golf y un desarrollo urbanístico que incrementará la población de 5.000 a 10.000 habitantes, para denunciar la política de despilfarro del agua del Ejecutivo autonómico. La candidata de IU recordó que actualmente en la Comunidad de Madrid existen 28 campos de golf y apuntó que está prevista la construcción de 32 más, lo que producirá "un gasto de agua insostenible desde el punto de vista medioambiental".
Asimismo, explicó que de esas 28 instalaciones, sólo tres se riegan con agua reciclada y apuntó que las actuales infraestructuras "no pueden garantizar que se reutilice en todos los campos el agua". "Estos campos de golf gastan al año 15 hectómetros cúbicos, con los que se podrían abastecer en un año a 200.000 habitantes, una población semejante a la que tiene Móstoles", añadió.
Finalmente, denunció que lo que propone la Comunidad de Madrid no es el golf como práctica, "sino el golf como excusa para desarrollos de crecimientos urbanísticos descontrolados". "IU ya ha propuesto en reiteradas ocasiones la necesidad de que antes de que se construya una infraestructura de estas características haya previamente un estudio de impacto ambiental", concluyó Sabanés, quien advirtió de la imposibilidad de controlar el consumo de agua en este tipo de instalaciones.