Un balón y una serie de ejercicios de fútbol son dos elementos clave en la integración de los niños inmigrantes de Pozuelo. Con estos entrenamientos, los más pequeños además de recibir educación y valores, se relacionan y conocen nuevos compañeros y amigos de su misma edad.
Cualquier niño de la localidad, independientemente de su nacionalidad y de su condición económica, puede participar en este proyecto. "A todos los jugadores les facilitamos la equipación necesaria para los entrenamientos, les ofrecemos un servicio médico de calidad y les formamos con los mejores entrenadores. El objetivo final es que todos puedan practicar su deporte favorito", comenta a
Madridiario el coordinador de la Escuela Deportiva de Integración Social de Pozuelo, Isaac Cardoso.
Actualmente son 90 los afortunados de poder jugar al fútbol en este centro, repartidos en cuatros grupos de unas 20 personas. Aunque en poco más de un año que lleva en funcionamiento, arrancó la temporada 2009/2010, ya tiene una lista de espera de 40 interesados, pero hasta el momento no es posible ampliar el número de plazas. Estos tienen que esperar a que alguno de los jóvenes que participan en la iniciativa dejen de hacerlo, ya sea porque superan la edad permitida o porque "tienen cualidades para formarse en otra escuela de más nivel, como el centro de tecnificación Esteban Granero. De esta forma, dejan plazas libres para los siguientes jugadores", aclara el responsable de la entidad.
Los niños participantes, de entre 5 y 14 años, entrenan tres días por semana, una hora por sesión, en el Polideportivo municipal El Pradillo de Pozuelo, situado en el Camino de las Huertas s/n. Durante los entrenamiento realizan los ejercicios habituales que se desarrollan en un entrenamiento de fútbol, aunque con una diferencia: no se preparan para competir, porque no hay liga. A excepción de un sábado al mes, que se reúnen todos los niños en Valdebebas para enfrentarse a las diferentes escuelas de integración de la Comunidad de Madrid. "La finalidad de la escuela no es competir, sino formar e integrar a los más pequeños", aclara Cardoso. En algunas ocasiones se organizan también actividades con sus propios padres o tutores, en su mayoría charlas informativas sobre la situación de los niños, tanto escolar como la relación con su la familia.
Cero problemas
La Escuela Deportiva de Integración Social de la localidad cuenta con niños marroquíes, dominicanos, ecuatorianos y peruanos, además de españoles, quienes se relacionan "de maravilla" y "conviven a la perfección", asegura el coordinador de la entidad. Además, afirma que en este primer año de funcionamiento "no hemos tenido ningún problema ni con los niños, ni con los padres. Al contrario".
Este proyecto es posible gracias al Ayuntamiento de Pozuelo, la Fundación Real Madrid y la Consejería de Empleo, Mujer e Inmigración de la Comunidad de Madrid, tres organismos que comparten todos los gastos de monitores y material, así como las instalaciones para llevar a cabo los entrenamientos. El objetivo final es facilitar la inserción de los niños inmigrantes y de sus familias en la sociedad madrileña, a través de la práctica del deporte. En la actualidad existen ocho escuelas de este tipo en la región, situadas en Fuenlabrada, Pozuelo, Torrejón de Ardoz, Aranjuez, Leganés y tres más en Madrid capital.
Club de fútbol Pozuelo
Por otro lado, el municipio cuenta también con el
Club de Fútbol Pozuelo, formado por 33 equipos en la temporada 2010/2011. La entidad dispone de una serie de becas, tanto para niños nacionales como extranjeros, para ayudar económicamente a todos los jugadores inscritos. "El objetivo de estas becas es que todos los niños tengan las mismas posibilidades", explica Cardoso, y es que estos sí compiten los fines de semana al ser equipos federados.
"Para formar parte del club no hay restricciones de color, de religión, ni de nacionalidad. Ayudamos a todos los jóvenes, especialmente a los que tienen más dificultades para poder pagar las cuotas", comenta el responsable de la Escuela Deportiva de Integración Social de Pozuelo y también director del Club de Fútbol Pozuelo, una entidad pionera en equipos femeninos, con un total de 5. "Las chicas también se encuentran muchas dificultades para jugar al fútbol y en este club apostamos por ellas", explica Cardoso.
Una de las mayores diferencias entre la Escuela Deportiva de Integración Social y el Club de Fútbol Pozuelo es el tema competitivo. Los del centro de integración no compiten regularmente, a excepción de un sábado al mes, mientras que los equipos de la entidad deportiva compiten todos los fines de semana en sus respectivas categorías. Los propios niños son los que eligen donde quieren formarse, en función de la disponibilidad de los fines de semana de cada uno. No obstante, Pozuelo está abierto a cualquier decisión de los pequeños y dispone de una serie de becas para ayudar a todos los niños a practicar su deporte favorito con total normalidad y sin ningún impedimento.