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La otra cara de Benzema

Pedro Fernández Vicente | Jueves 09 de diciembre de 2010
Puede ser un espejismo, pero Benzema le marcó al Auxerre tres goles y pudieron ser más. Claro que los franceses, que tenían que ganar el partido para clasificarse en tercer lugar, no dieron muestras de ambición en ningún momento.

No basta un encuentro, ni tres goles para decir que Benzema está preparado para ser el delantero centro titular del Real Madrid. El Auxerre no es el enemigo a batir. Así que habrá que esperar a ver qué pasa en otras contiendas. Pero una cosa si es verdad, ayer, de los cuatro goles que marcó el Madrid, tres los hizo él y alguno con un derroche de técnica que provocó el aplauso personal. 

También destacó Lass que hizo las funciones de Khedira y nadie  echo de menos al alemán. Dudek que después de tanto tiempo sin jugar cumplió perfectamente su papel hasta el momento de la lesión que fue sustituido por Adán.

El partido fue tranquilo para el Madrid, sin presión. No se jugaba nada, únicamente el prestigio de ganar en su campo y pasar a octavos sin que nadie le haya metido un  gol en el Bernabeu y donde todo han sido victorias. Nadie ha conseguido empatar. Los únicos dos puntos que el Madrid ha perdido en esta fase fue en Milán y por circunstancias un tanto especiales.

El Auxerre se llevó cuatro y pudieron ser mas, pero no es el Barcelona, ni el Inter. Vinieron a Madrid de víctimas y no supieron remontar ese estado de ánimo por más que si ganaban tenían la posibilidad de ser terceros de grupo y seguir en la competición europea. Los goles llegaron pronto de la mano de Benzema. Recibió un pase de Ronaldo y de cabeza, aunque pareció más un despeje que un remate, hizo el primero de la cuenta. Era el minuto 11 y así llegamos al pitido de los primeros 45 minutos.

En la segunda parte, a poco de empezar, llegó el gol de Ronaldo que recibió de Marcelo y de fuerte disparo batió a Sorín. Para el ver el tercero tuvimos que esperar al 71 y mereció la pena quedarse frente al televisor. Un pase largo de Lass que Benzema controló perfectamente con el exterior del pié derecho para inmediatamente rematar con la izquierda. El cuarto fue un error del portero que en vez de darle el balón a su defensa se lo entrego al delantero centro madridista y este sin esperar ni especular más, lanzo una vaselina por encima de Sorín y casi sin ángulo que hizo las delicias de los presentes.
Un partido sin historia que pone fin a la liguilla de Champions que ha dejado al Real Madrid  el primer clasificado y con 16 puntos