Deportes

El Getafe recupera la senda

Pedro Fernández Vicente | Lunes 06 de diciembre de 2010
Nada es perfecto. Esta semana que el Getafe ha decidido recuperar la senda del juego y del gol, todo junto, el Atlético se funde en un escenario de confusiones que le llevan al octavo puesto en la liga y le deja con un pie fuera de la Europa League.

El Getafe ha sido un martillo para el Mallorca. Imparable. Pedro Rios y Parejo se bastaron para poner las cosas en su sitio en un encuentro en el que el Getafe hizo un despliegue de fútbol que demuestra una recuperación fulgurante. 
La eliminación europea ha servido de revulsivo a los azulones. Un sorbo de autoestima que vendrá bien a una plantilla que a pesar de jugar bien no terminaba de ganar los partidos. El Mallorca se quedó en el aire y pensando en los controladores durante todo el partido. Lo intentaron, pero no era su día.

La cuenta empezó en las botas de Pedro Ríos, un poco apagado hasta este domingo pero que despertó y de qué manera. Se sacó de la manga un disparo desde la izquierda del ataque que hizo inútil la intención de Aouate, el portero bermellón. Corría ya el minuto 27, ocho después del primero cuando otra vez Pedro Ríos recibió un pase oportuno y bien trazado, de Miku, que no desaprovecho y marcó el segundo. Superado el descanso y cuando faltaban doce minutos para el final del tormento balear, Parejo remató una jugada de esas que les gustan a los aficionados en las que participan tres jugadores.
El Mallorca se marchó del Coliseum con mal sabor de boca y con tres goles en el debe.

También el Real Madrid ganó a un Valencia peleón y poco más. Los ches no aprovecharon en ningún momento el estado de confusión en el que estaban los blancos desde el lunes pasado, cuando la maquinaria azulgrana les dejó fuera de juego. El Madrid funcionaba a rachas y siempre con individualidades. Y así, entre bostezos y alguna que otra oportunidad de los propietarios del terreno, porque los otros ni eso, transcurrió la primera parte.

En los corrillos del descanso se comentaba la falta de confianza que se había dejado el Madrid en Barcelona y que con tanto problema aéreo, no viajó con el equipo. Esperemos sea un espejismo y que la próxima semana los blancos recuperen un poco de aquella fe que se llevaron a la ciudad condal y que debe estar volviendo a pie.
Mata estuvo en el origen de muchas cosas de las que le vimos al Valencia, que fueron pocas.

El mano a mano de Khedira con Guaita que terminó en corner fue lo único salvable de la primera parte. Y empezó la segunda, donde un hubo un poco más de salsa, sobre todo porque Cristiano Ronaldo resolvió con sendos goles dos situaciones de peligro. La primera en el minuto 74. Gran jugada de Özil, que avanza por el centro utilizando toda la atención de los centrales valencianistas y, cuando se disponían a cerrarle para evitar un disparo con posibilidades, el alemán le pasó el balón a Ronaldo, que corría en paralelo a su lado y por la izquierda, y le dejó en una posición privilegiada.

El portugués no falló e hizo el primero de la noche. Un gol bien recibido porque todo el Bernabeu empezaba a pensar en otros dos puntos más, de ventaja, para el Barça. El segundo, en el minuto 86, se lo fabricó él solo. Ronaldo regateó y regateó y llegó a las proximidades de la portería por la derecha y soltó un misil casi imparable.

El Madrid mal, muy pobre, pero era de esperar, según Mouriño, por todo lo ocurrido en Barcelona. De ahí que jugase sin delantero centro y con tres pivotes en el centro del campo. El próximo domingo, dijo el entrenador blanco, se recuperará la costumbre. Mejor hacerlo así que correr tanto riesgo con un equipo difícil como es el Valencia. Ya veremos.

Lo peor de la jornada lo puso el Atlético de Madrid que volvió a perder, esta vez con el Levante. Los del Calderón viajaron con la voluntad de ganar, pero también con la idea de mejorar el estado de ánimo, ese que se queda cuando un equipo como el Aris de Salónica te gana en tu casa y de la forma en que lo hizo. Los madrileños salieron al campo con la mente puesta en las dificultades que han de pasar en Europa para clasificarse y no encontraron un espacio ideal para desarrollar su juego.

Los levantinos, que se dieron cuenta de la situación, no permitieron que el Atlético saliera de su letargo desde el primer minuto de juego y, para ponerles las cosas difíciles, marcaron el primer gol en el minuto tres. Nano aprovecho una error del portero y de la defensa, todos juntos, y puso el marcador en esa ventaja que más tarde se ampliaría. Los rojiblancos, que salieron al campo sangrando, siguieron perdiendo sangre y no fueron capaces de levantarse de este zarpazo levantino.

En la segunda parte, en el minuto 60, Caicedo, se encargó de poner el marcador definitivo de 2-0, que dejaba al Atlético de Madrid en el octavo puesto de la clasificación. Quique Sánchez Flores, que estuvo en la grada, desde donde vio el partido por sanción, tomó nota de los cambios necesarios en el esquema para que este Atlético vuelva a despegar y achuche a los de arriba, porque a estas alturas está casi eliminado de la Europa League y fuera de los puestos europeos en la clasificación liguera. No hay que ponerse nerviosos, porque Quique sabe lo que hace, pero es mejor no dejar que las pilas se agoten del todo. Hay que recuperarse cuanto antes mejor.