El decreto de estado de alarma ha surtido efecto y 283 de los 296 controladores aéreos han acatado las órdenes militares y han vuelto al trabajo.Todos los espacios aéreos de España han sido reabiertos y el aeropuerto Madrid-Barajas ya tiene capacidad para operar a pleno rendimiento, informó AENA.
El vicepresidente del Gobierno,
Alfredo Pérez-Rubalcaba, confirmó, pasadas las 20.00 horas de este sábado, que el espacio aéreo "está abierto" y que "más del 90 por ciento" de los controladores "están trabajando". No obstante, el vicepresidente matizó que la normalidad completa no se recuperará hasta dentro de 48 horas, debido a los reajustes en los vuelos que deben poner en marcha las aerolíneas.
Asimismo, Rubalcaba informó de que AENA exigirá responsabilidades a todos aquellos controladores que no acudieran a su puesto de trabajo sin causa justificada: "Vamos a aplicar la ley con firmeza y determinación para garantizar que esto no vuelva a suceder". "El Gobierno ha cumplido con su deber y no ha aceptado el chantaje de una huelga salvaje", agregó, además de afirmar que el Ejectivo dispone de las herramientas legales necesarias para que la situación no se repita ni en Navidad ni después.
Caos en el aeropuerto
Y es que la jornada que daba comienzo al Puente de la Constitución ha sumido en un profundo caos a todo el país, con más de
600.000 pasajeros afectados y pérdidas económicas millonarias. La tensión no comenzó a apacigüarse hasta las 15.30 horas, cuando fuentes aeroportuarias informaron de que más de una treintena de controladores iban entrando, con semblante serio, a la torre de control del aeropuerto de Barajas.
A las 19.00 horas, AENA informó que el aeropuerto principal de España estaba a plena capacidad y con posibilidad de realizar
98 vuelos a la hora, como en un día normal. Aunque lo cierto es que, a media tarde, solo había en las pantallas 22 vuelos previstos hasta las 22.00, todos al extranjero o Baleares y Canarias.
Las compañías aéreas tenían entonces que reprogramar todos sus vuelos. A las 17.40 horas despegó el UX 0740 de Air Europa,
primer vuelo de pasajeros de Madrid con destino al aeropuerto de Tenerife Sur. Poco a poco se iba recuperando la "normalidad" a la situación e Iberia anunció que esperaba operar los vuelos nocturnos de largo recorrido a partir de medianoche.
Estado de alarma
La reincorporación de los controladores a sus puestos se produjo después de que el Gobierno declarara el
estado de alarma por
primera vez en democracia. La orden suponía la movilización inmediata de los controladores lo que, en la práctica, implicaba que podrían ser acusados de un delito de desobediencia tipificado en el
Código Penal Militar que contempla penas de entre dos años y cuatro meses y seis años de
prisión, así como la pérdida del empleo.
Ante esta decisión, la Junta directiva del sindicato de controladores
USCA lanzaba un llamamiento "público" a toda la plantilla, a la que pedía encarecidamente que volviera a sus puestos de trabajo cuanto antes.
"Una barbaridad"
El director general de aeropuertos españoles de AENA,
Javier Marín San Andrés, declaró por su parte que el conflicto es "una barbaridad" y "perjudica la imagen" del país: "No solo ha acarreado perjuicios económicos sino también a la imagen del país. No tiene justificación alguna", afirmó.
Desde la
Delegación de Gobierno de Madrid se llevó a los afectados en el aeródromo
5.500 bocadillos, 6.500 botellas de agua y 1.500 mantas, además de desplegar a 700 agentes de Policía Nacional y Guardia Civil. Puso también a disposición de la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (
TSJM) todos los informes y denuncias recabados por las Fuerzas de Seguridad del Estado.
Y es que, como consecuencia de la "huelga salvaje", un total de
2.255 vuelos se vieron cancelados hasta las 14.00 horas del sábado y 1.148 operaciones de llegada y 1.107 operaciones de salida fueron anuladas.