¿Cómo ha cambiado este papel con la crisis?
La función de Avalmadrid se ha hecho mucho más necesaria. Con la crisis y el cierre de los mercados de crédito, que sigue existiendo en la actualidad, el aval de una entidad muy solvente como Avalmadrid, que es una sociedad de garantía recíproca, se hace absolutamente imprescindible, porque así tienes abiertas todas las puertas del crédito. Para que nos hagamos una idea, el crédito a pequeñas y medianas empresas, que son las de menos de un millón de euros, bajó un 26 por ciento en 2009. Sin embargo, la actividad del sector de garantía recíproca subió un 12 por ciento; y Avalmadrid, un 36. Estos datos muestran que en el año pasado el sector de las entidades de garantía recíproca fue más necesario que nunca. Temo que el año 2010 no está siendo así, que el sector va a bajar de actividad y aún más el crédito, pero no nosotros. Avalmadrid va a seguir subiendo, menos que el año pasado, pero a un ritmo bastante alto. Calculamos que el crecimiento estará en torno al 10 por ciento.
En los últimos tiempos Avalmadrid ha ido batiendo sus propios récords. ¿Qué actividad está alcanzado este año?
Noviembre va a ser espectacular, el mes récord de toda nuestra historia. Vamos a tener un mes con más de 40 millones aprobados y eso es lo que nos permite tener un año en el que, con todo lo que está cayendo, calculamos un 10 por ciento de subida. Nosotros tuvimos un primer trimestre muy bueno, un segundo trimestre malísimo donde nos bajó la demanda, y ahora estamos teniendo un tercero y un cuarto francamente bueno.
¿A cuántas empresas han llegado este año?
Calculamos que vamos a terminar con 2.100 o 2.200 empresas y estaremos ya en 1.900. Este año está previsto cerrar con unos 330 o 340 millones en avales, lo que, según nuestros criterios, mantiene o crea unos 27.000 empleos. A 30 de noviembre tenemos ya la misma actividad que el año pasado. Hay que recordar la enorme productividad de cada euro destinado a una sociedad de garantía recíproca. Todas las entidades financieras, bancas, cajas y nosotros, necesitamos mantener unos recursos propios en relación con el riesgo asumido. Cuando una operación de crédito está avalada por una sociedad de garantía recíproca esa relación baja, por ser más más segura. Un euro destinado al capital de una sociedad de garantía recíproca permite que se avalen 12 euros. Es decir, que hay un efecto multiplicador muy importante. Las sociedades estamos a su vez reavaladas en un porcentaje del 50 por ciento por una sociedad pública estatal, la Compañía Española de Reafianzamiento (CERSA). Cada euro que invierte esta se traduce en 37 euros en el crédito. El hecho de que esta sociedad haya estado mal de recursos, dada la situación en la que estamos, muestra que tenemos una morosidad creciente. Así que acudimos a CERSA para que nos dé la cantidad que nos corresponde y nos dice que al no disponer de recursos tiene que cobrar el aval. Esto ha hecho que muchas sociedades hayan tenido que bajar su actividad.
Hablando de morosidad, ¿le está afectando especialmente a Avalmadrid?
Sí, lógicamente ha subido de una manera muy considerable, tenemos unos ratios de morosidad cercanos al 7 por ciento, en línea con el sector. Es el triple de lo que teníamos antes de esta crisis. Tenemos un ratio de solvencia, que es la relación entre los recursos propios y el saldo vivo de avales, que es muy bueno; está por encima del 12,5 por ciento cuando las necesidades legales son del 8. Sigue siendo muy alto gracias al apoyo de nuestros socios protectores. Este año la Comunidad de Madrid nos ha dotado de seis millones de euros en recursos propios para reforzar nuestra solvencia y la Cámara de Comercio nos ha metido un millón, y tienen preparado un millón y medio para el año que viene.
¿Cuáles son las principales necesidades que tienen las pymes madrileñas, según la experiencia de la entidad?
Las pymes madrileñas tienen menos necesidades de inversión de lo que solían tener en las épocas gloriosas. En cambio, lo que sí tienen es mucha necesidad de circulante. ¿Por qué? Primero porque las pymes madrileñas, como consecuencia de la crisis, tienen menos demanda y están bajando las ventas. Las empresas que acuden a nosotros suelen haber sufrido una reducción de su actividad en 2009 del 25 por ciento respecto al año anterior y en 2010 volverá a bajar otro 20 o 25 por ciento. A la vez tienen una estructura de gastos que que a veces es rígida y, por lo tanto, bajan muchísimo sus beneficios. Además, hay un problema adicional; se está pagando peor. Esta crisis de crédito se traduce en que todo el mundo retrasó sus pagos.
De todas las líneas financieras de Avalmadrid, ¿cuáles son las que más demanda están teniendo?
El 50 por ciento de nuestra actividad es para circulante, el otro 50 es para inversión. Avalmadrid siempre había hecho operaciones de inversión; y de manera marginal, de circulante. Nosotros lo que vimos que pasaba es que las pymes necesitaban circulante y reaccionamos bastante rápido en el último trimestre de 2008, cuando sacamos una línea de circulante muy vestida, porque ya la teníamos desde antes. Gracias a esto, 2009 fue un año récord para Avalmadrid. Igual que ahora que nos estamos anticipando en una necesidad, con la Línea de Exportación. Tenemos, con el apoyo de la Cámara de Comercio y de PromoMadrid, una línea de internacionalización de la empresa para que la pyme madrileña se estableciese fuera, poniendo una sucursal. Ahora hemos lanzado una línea nueva para el fomento de la exportación, para que las empresas se abran a los mercados de fuera. Queremos que ninguna pyme madrileña que exporte se quede sin esa financiación; y ojalá, junto a la Cámara de Comercio, animemos a las empresas que no exportan a que lo hagan.
¿Hasta qué punto es importante exportar para las pymes madrileñas en estos momentos?
La exportación es muy importante siempre, pero en estos momentos podemos decir que es más importante, porque estamos viviendo una crisis de demanda en nuestro mercado doméstico; pero no es que ahora necesitemos los mercados de fuera porque los de dentro nos van muy mal, sino que en un mundo cada vez más global los vamos a necesitar para siempre.
¿Qué ventajas tiene para una pyme recurrir a Avalmadrid frente a un banco o el ICO?
Recurrir a Avalmadrid te abre las puertas del banco, te permite el acceso a la financiación. Si esa empresa pudiese ir al banco directamente entonces Avalmadrid sería menos necesaria. Avalmadrid te ofrece dos ventajas. Una es que llegamos a condiciones muy privilegiadas; pero la segunda, el plazo, me parece más importante. Nosotros siempre nos hemos movido en el medio y largo plazo y eso es lo que introduce un elemento de calidad a nuestra actuación y un elemento absolutamente necesario en el sistema financiero español, porque está excesivamente orientado al corto plazo. El hecho de que haya una consonancia en el plazo de la operación de crédito y el de la amortización de la inversión es fantástico. Nosotros nos movemos, hasta en operaciones de circulante, en plazos de siete años.
¿Es fácil para una pyme obtener un aval en Avalmadrid?
Nosotros necesitamos que las empresas sean de verdad empresas, que tengan un proyecto, un producto y un balance, por así decirlo, saneado, aunque no necesariamente brillante. Lo más importante es que el proyecto y las razones por las que se van a financiar se sostengan a sí mismos. Nosotros aprobamos el 80 por ciento de la operaciones que de verdad se plantean a Avalmadrid. Eso no quiere decir que pueda haber operaciones que no lleguen al departamento de riesgo, que es donde nosotros medimos. Cuando nos llega una empresa con recursos propios negativos o que esté ya en registro de impagados ni se plantea de entrada, pero de las que se plantean aprobamos el 80 por ciento.
¿Qué objetivos tiene en la actualidad Avalmadrid?
Esperamos seguir creciendo en 2011 igual que en 2010, alrededor de un 10 por ciento, un dato que se puede considerar espectacular en los tiempos actuales. Nuestro otro objetivo es seguir adaptándonos a las necesidades de los empresarios madrileños. Esperemos que la línea internacional tenga mucho éxito y que las colaboraciones con el ICO cada vez sean mayores, pues en estos momentos tan difíciles está jugando un papel decisivo en la financiación de las entidad de crédito.